Cada vez es mayor la necesidad de grabar la acción que transcurre en la pantalla de nuestros Mac, ya sea para crear tutoriales sobre el manejo de las aplicaciones que corren en nuestro ordenador, las presentaciones realizadas con Keynote o PowerPoint al tiempo que las utilizamos, para registrar las características del propio sistema operativo, o sencillamente con la intención de mostrar de una forma visual y guiada cómo realizar una acción determinada, de modo que luego sólo debamos enviar la película resultante por correo electrónico, publicarla en nuestro sitio web, grabarla sobre cualquier tipo de soporte digital o bien publicar el resultado en YouTube entre otros servicios de características similares.

Tanto es así que incluso Apple ha decidido incorporar en la última versión del sistema operativo Mac OS X 10.6 (Snow Leopard) dicha capacidad de serie a través del programa QuickTime Player; el mismo programa que en anteriores versiones del sistema ya nos permitía realizar grabaciones de voz y también de vídeo mediante la cámara iSight incorporada en la mayoría de los modelos del fabricante o bien utilizando cualquier otra cámara compatible que estuviese conectada al equipo.

Pero al igual que ocurre con la propia opción de captura de pantalla, la nueva capacidad del Mac OS X 10.6 para crear películas a partir de la acción de nuestro escritorio proporciona sólo las opciones básicas y no llega a ofrecer todas las prestaciones de captura, registro de eventos, efectos y posibilidades de edición y posterior publicación proporcionadas por otras herramientas y aplicaciones más potentes.

Adicionalmente, entre las opciones de terceras partes también se encuentran capacidades que nos permiten grabar simultáneamente desde una fuente de vídeo externa (como por ejemplo la cámara iSight), así como sobreimpresionar los atajos de teclado empleados en las acciones, capturar el sonido producido por las aplicaciones o incluso aislar en un momento dado cada uno de los elementos gráficos de la pantalla del Mac.

Las aplicaciones analizadas también son más flexibles en sus requerimientos mínimos, pues en el caso de que utilices un equipo menos potente también podrás crear películas con una calidad excepcional desde equipos con procesadores PowerPC y que ejecuten la versión 10.4 del Mac OS X. No obstante, para aprovechar las funciones realmente potentes de algunas de estas aplicaciones, como ocurre por ejemplo en los casos de Camtasia (87 EUR; www.techsmith.com) o ScreenFlow (70 EUR, www.telestream.net). los verdaderos pesos pesados en este tipo de aplicaciones, necesitarás que tu equipo incluya un procesador Intel y una tarjeta gráfica compatible con la tecnología Quartz Extreme.

Opciones para todos los bolsillos

Las nueve opciones que analizamos en este artículo pueden dividirse en tres grupos principales atendiendo a las prestaciones proporcionadas y que incide en la mayoría de los casos directamente en el precio de la licencia.

Por ejemplo, las aplicaciones Camtasia y ScreenFlow se sitúan como las opciones más completas dado que no se limitan a proporcionar características de grabación sino que también incorporan un editor completo que permite modificar posteriormente la geometría de cada uno de los elementos de la interfaz (por ejemplo cada una de las ventanas), así como añadir eventos y acciones especiales, sobreimpresión de textos, marcas de agua y otra serie de efectos. Adicionalmente, en este tipo de aplicaciones también podremos añadir pistas de sonido adicionales sobre las capturadas, incorporar otros elementos gráficos a la edición y exportar directamente utilizando los preajustes de uso más común. En definitiva se trata dos soluciones que permiten realizar todo el proceso de principio a fin.

Sin embargo, y en el caso de que ya estés utilizando aplicaciones de edición de vídeo en tu Mac (desde el mismo iMovie a los más potentes Final Cut Express o Adobe Premiere), puedes encontrar otras opciones más económicas que pueden cubrir incluso mejor tus necesidades. Esto es lo que ocurre por ejemplo con la aplicación iShowU HD Pro (59,95 dólares; www.shinywhitebox.com) de la que también están disponibles otras dos versiones con características más limitadas. Por ejemplo, entre algunas de sus virtudes destacan la capacidad de grabar simultáneamente múltiples pantallas conectadas al Mac, enviar directamente el proyecto a Final Cut Express o Pro sin necesidad de comprimirlo previamente (lo que significa mantener una mayor calidad del vídeo), o una de las características más útiles y que otras de las aplicaciones examinadas pasan por alto: ocultar el escritorio durante la grabación y que evita la necesidad de tener que utilizar una cuenta de usuario dedicada para nuestros screencast o tener que hacer limpieza en el Escritorio del Mac antes de iniciar una grabación. Adicionalmente, en los Mac en los que sea posible instalar más de una tarjeta gráfica también se puede seleccionar cuál de ellas utilizar.

Otras aplicaciones como Screenium (29 dólares; www.synium.de) o Snapz Pro X (69 dólares; www.ambrosiasw.com) están más centradas en funciones de captura con opciones de exportación estándar y que están disponibles mediante el cuadro de diálogo de QuickTime. Entre estas dos, Screenium ofrece más flexibilidad en cuanto a los atajos de teclado que permiten seleccionar directamente la grabación de una ventana específica, el área situada bajo la posición del ratón o bien la pantalla completa, así como registrar el sonido de hasta tres fuentes de audio y activar simultáneamente la grabación desde la cámara iSight incorporada en el equipo o cualquier otra cámara compatible.

El último grupo es el formado por las utilidades más básicas y que suponen una solución que ofrece, en la mayoría de los casos, las mismas opciones disponibles en QuickTime Player en OS X 10.6, con la diferencia de que tanto Screenflick (25 dólares; www.araelium.com) como ScreenToaster (www.screentoaster.com) pueden ejecutarse desde Mac OS X 10.4.

ScreenFlow

La aplicación de Telestream es una de las más completas aunque no precisamente por su flexibilidad en cuanto a las opciones disponibles a la hora de grabar, sino por todo lo que permite hacer una vez que se ha finalizado con la grabación ya que, junto con Camtasia, son las únicas opciones que incorporan un completo editor integrado que permite afinar al máximo la edición para centrar en cada momento la atención de la audiencia en las áreas que deseemos destacar, así como añadir otra serie de efectos como llamadas visuales cada vez que se hace clic con el apuntador sobre un punto concreto de la pantalla, mostrar los atajos de teclado empleados así como otras pulsaciones de teclas, e incorporar a la película otras imágenes, archivos de audio e incluso aplicar transiciones entre diferentes cortes y otros efectos como reflejos.

El programa utiliza una interfaz realmente intuitiva basada en dos líneas de edición, una de ellas correspondiente a la pantalla y la segunda en el caso de que hayamos añadido la grab