En este artículo se da por hecho que los usuarios interesados tienen un conocimiento mínimo del entorno MIDI, sus posibilidades y del uso de los ordenadores Macintosh en el área de la informática musical . De cualquier manera, se sugiere repasar los artículos previos que Macworld ha dedicado a tales temas .

El término secuenciador se remonta a dos décadas, en la época de los instrumentos musicales analógicos . Existían en el mercado unos aparatos con ese nombre que generaban impulsos programados o aleatorios que originaban frases musicales y arpegios . Posteriormente se pudieron crear patrones de ritmo y bajo como en el caso de las máquinas de ritmo TR de Roland que actualmente son emuladas virtualmente por el programa ReBirth, y más tarde aparecieron los auténticos secuenciadores MIDI hardware con manejo de pistas, controladores de eventos MIDI, cuantización y otras posibilidades que los hacían más o menos indispensable para el músico electrónico, a costa de un precio elevado .

Un secuenciador software debería llamarse, según algunos profesionales de la informática musical, “grabador de eventos MIDI” ya que su función es grabar, almacenar, procesar y reproducir datos MIDI que, interactuando con una serie de instrumentos musicales electrónicos ( maestros, módulos de sonidos, samplers, racks de efectos de sonido ) , permite la posterior reproducción de música o, lo que es lo mismo, una secuencia de notas e información que de alguna manera pueda afectar el estado de la reproducción ( control de efectos, de panorámica, de afinación, de filtros del sonido electrónico, etc ) .

Para los recién llegados suele ser difícil entender que un secuenciador, al trabajar sólo con datos MIDI, no produce y envía sonido, sino que produce y envía información que afecta al sonido generado por los aparatos responsables de ello . Para tal fin, el programa debe alojarse en un ordenador que posea algunas condiciones ( mucho menos exigentes que las de grabación digital ) y esté conectado mediante unos cables especiales a los sintetizadores .

En el caso de los Mac la conexión se realiza mediante el puerto módem o de impresora, con preferencia del primero, aunque se pueden usar los dos simultáneamente ( en este caso, cada puerto brinda dieciséis canales MIDI independientes ) , hacia un accesorio especial llamado patch bay o interfaz MIDI . Esta interfaz convierte la información que le llega, tanto desde el instrumento maestro como desde el ordenador, y lo envía a la dirección correspondiente . Una interfaz sencilla posee una entrada MIDI IN que se usará para enviar información al Macintosh desde el maestro, y tres entradas MIDI OUT, una para el maestro y las otras dos para sendos posibles generadores de sonidos; la conexión al ordenador se realiza mediante un quinto cable que es de tipo ADB . Hay interfaces más sofisticadas que permiten la conexión a PC o Mac indistintamente y brindan la posibilidad de trabajar con 512 canales MIDI independientes e incluso pueden usarse varias al mismo tiempo .

Un secuenciador software no necesita mucho más, a no ser una cantidad de RAM relacionada con la complejidad del programa ( Ballade necesita menos de 500 KB en tanto que un Cubase o Logic Audio de última generación requieren de 24 a 32 MB para trabajar a pleno rendimiento ) y, en ciertos casos, también son precisos unos gestores MIDI que pueden condicionar el estado interno del ordenador y estructurar las conexiones externas y los instrumentos que se usen . El gestor creado hace años por Apple ( y que aparentemente no hay indicios de que se haya mejorado ) es el Apple MIDI Manager y es el menos sofisticado; FreeMIDI es el creado por Mark of the Unicorn para sus programas Performer y Unisyn, y el mejor de todos, más universal y que mejor control ofrece sobre la organización MIDI del usuario es OMS de Opcode . Todos ellos son gratis .

Algunos secuenciadores modernos requieren la instalación de QuickTime debido a su posibilidad de trabajar con películas de este tipo . Aquí cabe decir que el usuario que quiera trabajar con una calidad más o menos profesional descarte por completo la extensión Instrumentos QuickTime, porque en calidad es muy limitada, además de ser mucho más lento en la transmisión de información a un módulo de sonido ( lo mismo puede decirse, salvando las distancias, de los módulos de sonidos que hay en el mercado actual ) .

Cómo funciona un secuenciador

Los secuenciadores suelen ser comparados a los antiguos rollos de piano o pianolas ( incluso hay una ventana en todos los programas de secuenciación que recibe ese nombre ) , que mediante una serie de agujeros de diferente dimensión reproducían música ya ejecutada con anterioridad por un músico . Otra comparación es con el mecanismo de las cajas de música, consistente en un cilindro de metal que contiene una serie de púas distribuidas por toda su superficie, que sirven para pinzar unas lengüetas sonoras . Cualquiera de los ejemplos dados tienen la semejanza de contener sólo información, no sonido .

En el caso de un programa de ordenador, el secuenciador debe reconocer una serie de información que ha sido procesada desde el inicio de la creación del MIDI .

Cuando se toca, por ejemplo, la tecla correspondiente a la de afinación ( A2 ) se transmite un mensaje de Note ON ( nota activada ) , acompañado de un mensaje Key number ( altura o número de nota ) que va de un rango de 0 a 127 ( ver recuadro ) . A2 es la nota número 57 . Hay otro mensaje añadido que es el concerniente a la intensidad con que se ha tocado el sonido, y que corresponde a la velocidad de ataque, también en un rango de 0 a 127 ( todos los mensajes MIDI respetan este rango ) . Al levantar la mano del instrumento que se estaba tocando, el MIDI transmite un mensaje final o Note OFF que es importante para que el sonido deje de reproducirse . Muchas veces, trabajando con un secuenciador, se puede eliminar accidentalmente este mensaje Note OFF y la nota continúa sonando o, como se dice en la jerga, queda “colgada” .

Otros mensajes se relacionan con otras características del sonido y con los filtros que pueden modificar el sonido, pero los más básicos y más importantes son los anteriores .

Todos estos mensajes corresponden a cada evento MIDI, a cada acción que se haga con el instrumento musical mientras esté conectado al ordenador . Si se observan los diodos luminosos de una interfaz MIDI se puede observar cómo se encienden si se tocan las teclas, se aprietan los pedales o se mueven las ruedas y joysticks, aunque no se esté grabando en ese momento .

A través de toda esa información, que procesará el ordenador, el secuenciador cumplirá con los requisitos mínimos para su funcionamiento:

1 . Actuar cada vez que se utilicen los comandos de interfaz ( tocar, para, grabar, etc ) .

2 . Transmitir todos los mensajes IN y OUT posibles en la reproducción o en la grabación ( o al mismo tiempo ) .

3 . Comprender los mensajes MIDI y “memorizarlos” .

4 . Preservar el “espacio” MIDI de esos mensajes ( canal, instrumento, panorámica, etc . ) y el tiempo exacto tal como se han grabado .

Cualquier secuenciador, por más simple que sea, debe controlar esto a la perfección; la diferencia en potencia y calidad de los programas radica en la capacidad y exactitud de la posterior edición de estos datos .

MIDI entre Mac y Windows

Un archivo MIDI es una secuencia exportada como un documento, más pequeño que el anterior, que puede ser abierto por cualquier secuenciador, no sólo por programas de un mismo sistema operativo sino que también por los de otros sistemas, e incluso ( si se tiene el plug-in adecuado ) desde Internet .

Esta universalidad es igualmente válida para los archivos