Si las tarjetas de audio son importantes, el software que elija para trabajar con la información capturada, o que le permita realizar secuenciación MIDI, lo es mucho más . Éste es el verdadero laboratorio creativo, no sólo para ocultar pequeños defectos de la interpretación original, sino, principalmente, para enriquecerla y hacer que todo suene a su debido tiempo… y bien .

En el pasado número de Macworld ofrecimos dos artículos en los que se entraba a analizar algunas tarjetas de audio disponibles para la captura de audio con equipos Power Mac y también el trabajo con instrumentos y módulos MIDI . En esta ocasión nos centramos en la tercera variable de la ecuación: el software que le permitirá editar, con más o menos recursos, sus digitalizaciones de audio y crear sus composiciones musicales .

Si bien en el apartado de la secuenciación MIDI existen muchas otras opciones, hemos preferido centrarnos en las aplicaciones que tienen un amplio predominio entre los músicos que ya están utilizando el Mac como plataforma de trabajo: Cubase VST/24, Logic Audio 3 . 5 Platinum y Vision DSP ( no pudimos contar con Studio Vision Pro para la elaboración de este artículo ) ; dado que estas aplicaciones conjugan herramientas que le permitirán trabajar tanto con audio como con datos MIDI .

Logicamente, tanto Logic Audio como Cubase e incluso Vision DSP ofrecen muchas más características que las comentadas en este artículo, e incluso ofrecen posibilidades de trabajo que a usted le costará descubrir aunque lleve trabajando con ellas mucho tiempo . Pero sí se ha intentado extractar, en cierto modo, algunos aspectos clave que le sirvan de referencia para saber qué puede esperar en cada caso .

Edición no destructiva

En las aplicaciones de edición de audio no sólo resulta interesante la capacidad que presentan para la grabación y reproducción simultánea de varios canales de audio o la combinación de estos con secuencias de MIDI; la aplicación de efectos en tiempo real ( característica soportada tanto por Cubase como por Logiy Vision DSP ) , la ecualización y control sobre el volumen y la ganancia son también cuestiones muy útiles ( sin entrar en la calidad de estas funciones ) y, sobre todo, las orientadas al sincronismo . Pero la cualidad más preciada es la de tratarse de aplicaciones de edición “no destructiva” . Esto es, no importa las modificaciones que haga sobre la forma de onda de una o varias pistas, los datos originales siguen estando intactos en su disco duro . Así, si en cualquier momento desea volver al original de su edición, o modificar algún parámetro determinado, bastará con rescatar las tomas originales o, sencillamente, desactivar una de las opciones que estén modificando su estado original .

Por ejemplo, la opción que le permiten marcar el punto de inicio y final de una pista o región ( que no tienen por qué coincidir con el tamaño real del archivo en disco duro ) , lo único que hace es incorporar un valor indicando a la aplicación el desplazamiento que ha de realizar sobre el punto inicial del archivo de audio para comenzar la reproducción ( igual que en el caso correspondiente al punto de salida ) : no se borra información, ni se altera el archivo . En el apartado de aplicación de filtros ha de distinguir entre aquellos que realizan la operación de forma destructiva y los que trabajan en tiempo real . En el primer caso se recalcula la forma de onda resultante y, por tanto, existe modificación física de la información original . En el segundo, la aplicación “recalcula” la nueva información en tiempo real sobre la reproducción, o la entrada, de señal y no se modifica la forma de onda sobre la cual se esté aplicando ( esto mismo resulta válido en el caso de la ecualización ) .

Con otras operaciones de edición, en las que en un canal de audio están contenidas varias pistas o diversas regiones, las aplicaciones de edición también utilizan los apuntadores sobre los archivos físicos en disco duro . Así, puede recombinar pistas y regiones o desplazar su ubicación temporal sin que la información original se vea afectada en ningún momento .

En el apartado de la edición de eventos para audio ( cambios dinámicos en la reproducción o durante la grabación ) , como panorámica y volumen, las aplicaciones no tienen mayor problema . Esta operación, igualmente, no afecta el estado original de los datos almacenados en disco duro . En vez de ello, generan información adicional ( realmente se trata de tan sólo unos pocos bytes ) asociada al canal sobre el cual se esté trabajando .

Pero no todas las funciones soportadas por estas aplicaciones son de caracter no destructivo, sobre todo en el caso de aplicar algunas que modifican completamente la forma de onda ( “reverse” y “normalizar” son dos de ellas ) . No obstante, todas las aplicaciones le advertirán de estas eventualidades y le ofrecerán la opción de crear una copia de seguridad de la forma de onda editada hasta el momento previo a la modificación .

Aspectos generales de configuración

Las tres aplicaciones evaluadas en este artículo soportan el hardware nativo de los Power Mac para la digitalización y reproducción de audio ( además de instalar OMS como interfaz de conexión para dispositivos MIDI o para remapear los instrumentos y utilizar las posibilidades de QuickTime ) . Esto es, por supuesto, lo más básico y se beneficiarán de ello todos los usuarios . No obstante, quienes deseen obtener mejores prestaciones, y dispongan de una tarjeta de audio dedicada, deberán asegurarse de que esté soportada por la aplicación que vayan a utilizar para los procesos de edición .

Si bien puede parecer un tanto nebuloso, el asunto no es tan complicado como puede parecer en un principio . Todo lo que necesita averiguar es si entre el software suministrado con la tarjeta de audio se encuentra algún controlador para arquitectura ASIO o DAE principalmente; ya que son estos los sistemas de comunicación de hardware ( para audio digital ) más utilizados por las aplicaciones de edición . Vision ( Opcode ) y Cubase ( Steinberg ) utilizan la arquitectura ASIO para el soporte de hardware dedicado . Logic Audio ( Emagic ) y, nuevamente, Vision soportan el hardware a través del sistema DAE  ( Digidesign Audio Engine ) .

Adicionalmente, el soporte de hardware dedicado no sólo significa que las aplicaciones “reconozcan” la señal procedente de una tarjeta en concreto, sino que además le ofrecerán otra serie de funciones específicas para establecer la asignación de canales y buses entre la aplicación y las tarjetas ( asignación de entradas y salidas, redireccionamiento de canales, envíos auxiliares, etc ) .

Por último, también encontrará sistemas puente más restringidos entre el hardware y las aplicaciones, como Arcadia ( Vision DSP ) o Apple DAV ( Cubase ) , cuyo principal objetivo es prescindir al máximo de la arquitectura ofrecida por el sistema operativo, ofreciendo así un mejor rendimiento no sólo para la gestión de canales, sino también para obtener un mejor sincronismo entre varios canales de audio o entre canales de audio y MIDI .

Vision DSP

Vision DSP es el hermano menor de Studio Vision Pro, aunque este calificativo no signifique que las posibilidades sean mucho más reducidas con respecto a la versión más profesional de Opcode . De hecho, los usuarios que opten por este producto encontrarán todas las opciones necesarias para trabajar de forma bastante completa tanto en audio como MIDI, si bien no llega a estar a la altura de productos de mayor espectro en cuanto a características, como son Cubase o Logic ( la diferencia del precio, a favor de Vision, también es notable ) .

Los requerimientos mínimos de esta aplicación están sobradamente cubiertos con cualquiera d