Los primeros secuenciadores aparecieron a finales de los años 70 y eran dispositivos de hardware en los que, de forma manual y a través de interruptores, se definía una serie de notas (una secuencia) para que fuese reproducida por un sintetizador. Estos primeros dispositivos eran muy poco flexibles y estaban limitados a secuencias de 8 o 16 notas. En el año 1983 se define el estándar MIDI (en un principio con la intención de permitir la intercomunicación entre instrumentos electrónicos ya que los músicos buscaban la posibilidad de hacer sonar a la vez varios de sus sintetizadores) y comienza una nueva era para la creación musical. Mediante una interfaz MIDI, los ordenadores podían almacenar las secuencias de notas y enviarlas al sintetizador. En la información MIDI tan sólo se almacenaba la información sobre las notas (algo parecido a una partitura) y no el sonido, por lo que la cantidad de datos era mucho menor y podía ser manejada y transmitida fácilmente por los primeros ordenadores personales. Los programas que comenzaron a utilizarse para controlar instrumentos musicales se llamaron secuenciadores debido a que eran el trasplante al mundo digital de los primeros dispositivos secuenciadores.

Hoy en día el MIDI es todavía una pieza muy importante de la música electrónica y muchas aplicaciones para la creación musical continúan llamándose secuenciadores. Sin embargo, este término resulta bastante inexacto para dichas aplicaciones ya que el manejo de instrumentos MIDI es sólo una parte de las posibilidades que ofrecen. Las últimas versiones de aplicaciones como Cubase, Logic, Digital Performer, ProTools o los “estudios virtuales” como Reason, la avalancha de efectos, instrumentos y sintetizadores virtuales y las herramientas para mejora del sonido y masterización, han hecho que no sea necesario nada más que un Mac para disponer de un completo estudio de música.

Cubase

Se trata de una de las aplicaciones más populares para la creación de música. Su punto fuerte se encuentra en su facilidad de uso y potencia, mientras que el punto más débil es sin duda la necesidad de una máquina potente para exprimir a gusto sus posibilidades. Incluye todo lo que un músico pueda necesitar para grabar y editar audio, trabajar con MIDI, utilizar instrumentos virtuales o trabajar de forma conjunta con aplicaciones como Rebirth o Reason. Se encuentra disponible en distintas versiones, desde la más asequible, Cubasis VST 2.0 (Unos 115 EUR), hasta el buque insignia Cubase VST/32 (unos 835 EUR, IVA incl., distribuido por Adagio). Si está pensando en dar sus primeros pasos en el terreno de la creación musical con el Mac, con Cubasis VST tendrá todo lo que pueda necesitar durante mucho tiempo. Hasta 48 pistas de audio y 64 pistas MIDI, manejo de bucles en formato REX, efectos e instrumentos virtuales, capacidades de notación (creación de partituras), etc.

Entonces, ¿para que puede necesitar la versión más avanzada? Si sus pretensiones son profesionales, necesita capturar y procesar sonido con la máxima calidad, controlar múltiples dispositivos de hardware y acometer proyectos realmente elaborados, Cubase 5 es la respuesta. Cubase 5 VST/32 es capaz de manejar el sonido con 32 bits de resolución en coma flotante (algo que pocas tarjetas de sonido son capaces de capturar, pero que asegura la máxima calidad de sonido posible en todos los procesos internos y en los instrumentos y efectos virtuales), y dispone de las herramientas más avanzadas para la grabación y edición de audio y MIDI.

Nuendo

Nuendo (1.390 EUR , IVA incluido, distribuido por Adagio) es un sistema de producción musical y edición de audio profesional con un aspecto y características muy similares a las de Cubase, pero su orientación está más cercana a la edición de sonido para postproducción de vídeo. En la parte de edición MIDI o en la edición de partituras es algo menos potente que Cubase o Logic, pero como sistema de edición de audio multipista y para masterización es una de las mejores herramientas. Dispone de todo lo necesario para grabar y editar en distintos formatos de surround, con la posibilidad de situar cada canal de la mezcla en el espacio, y para la sincronización de audio y vídeo. Nuendo forma parte de un sistema que incluye también hardware como las tarjetas Nuendo 96/52 o la superficie de control Houston, pero al igual que otros secuenciadores puede funcionar con cualquier tarjeta de sonido con controladores ASIO.

Logic Audio

La aplicación Logic de Emagic (distribuida por Ventamatic) es junto con Cubase uno de los secuenciadores más populares entre los músicos y dispone también de herramientas muy avanzadas para la edición de audio y MIDI. Al igual que Cubase permite utilizar módulos de efectos e instrumentos virtuales VST, pero también dispone de módulos exclusivos como el sintetizador ES 1 y el sampler EXS 24 que sólo funcionan con esta aplicación. El aprendizaje de Logic es algo más lento ya que incluye muchas herramientas de personalización como los “enviroment”, aunque para empezar a crear suele bastar con utilizar las plantillas y tutoriales que se incluyen con la aplicación. Al igual que sucede con Cubase, Logic está disponible en distintas versiones: Micro Logic AV, la más sencilla; una versión “intermedia”, Logic Audio Silver (289,60 EUR + IVA); hasta la más completa, Logic Audio Platinum (861 EUR + IVA). En su última versión, que ha sido recientemente presentada, Logic Audio 5 ha avanzado con un sistema completamente nuevo de automatización de la sección de mezclas, mayores capacidades para mezclas en formato surround y la inclusión de nuevos módulos para masterización como un compresor multibanda.

Digital Performer

Digital Performer (835 EUR + IVA, distribuido por Innovative Music) es un secuenciador poco extendido en Europa debido a los problemas de distribución que han tenido los productos de Mark of The Unicorn (MOTU) en los últimos años. Sin embargo, es muy popular en Estados Unidos y ahora que se ha regularizado la distribución de MOTU, es posible que empiece a hacerse con el lugar que le corresponde entre los músicos de nuestro continente. El aspecto de la interfaz es excelente e inspirador y todo está al alcance de un par de clics, aunque la facilidad de uso mejoraría si los iconos dispusieran de indicadores de su función como tiene Cubase. Por otro lado, Digital Performer utiliza una arquitectura propia de módulos (MAS) y no permite utilizar directamente módulos VST, aunque la mayoría de los desarrolladores de instrumentos virtuales disponen de versiones para Digital Performer. Junto con la aplicación se incluyen módulos de efectos y masterización de excelente calidad (la reverberación y el compresor multibanda son ciertamente superiores a los incluidos de serie con Cubase). Por desgracia, MOTU no se ha animado a lanzar versiones para usuarios domésticos, pero es uno de los secuenciadores de mejor relación calidad-precio si sus pretensiones son profesionales.

¿Qué software elegir?

La respuesta a esta pregunta es realmente difícil de contestar ya que todos los grandes secuenciadores o centros de producción musical como ProTools, Logic, Cubase o Digital Performer, cuentan con todo lo que un estudio profesional puede necesitar. Se trata sobre todo de una cuestión de gustos y suscita tantas discusiones entre los usuarios de uno u