En el terreno de la producción musical, la grabación de sonido, su procesamiento y la propia síntesis, están pasando cada vez más a ser trabajos que se realizan dentro del Mac y no mediante hardware dedicado. Muchos sistemas de grabación digital basados en cinta (como los DAT o ADAT) empiezan a ser sustituidos por sistemas de grabación en disco duro y los procesadores de efectos digitales (con los que “tradicionalmente” se añadían efectos de reverberación, eco, coro, etc. a las señales de audio) están siendo sustituidos por los efectos incorporados en los secuenciadores MIDI y audio.

Síntesis virtual

El desarrollo por parte de Steinberg de la tecnología VST para añadir módulos a su secuenciador Cubase, y sobre todo, su adopción como estándar entre la mayoría de los fabricantes de aplicaciones musicales, ha hecho crecer de forma espectacular el número de módulos, para las más diversas funciones, que se pueden incorporar éste y otros secuenciadores que permiten el empleo de módulos VST. En este caso se verán las características del módulo de percusión virtual LM•4 de la propia Steinberg, cuya función es, básicamente, sustituir a una caja de ritmos MIDI o a los sonidos de percusión de un módulo MIDI externo. Las ventajas que proporciona se encuentran en que el usuario puede disponer, directamente en el secuenciador, de tantas cajas de ritmo virtuales como le permita la potencia y memoria RAM de su Mac. De este modo se puede asignar una pista MIDI a una batería convencional y en otras pistas incorporar percusiones latinas, electrónicas, etc.

Instalación y manejo.

Para la instalación del LM•4, Steinberg recomienda actualizar previamente su copia de Cubase 4 a la última versión (4.1). El resto de la instalación del módulo no tiene ningún secreto, aunque no está demasiado bien resuelta ya que si no instala el módulo en la carpeta correcta (la carpeta de módulos de Cubase), éste no se cargará al arrancar la aplicación. Una vez instalado, si todo está en su sitio, al abrir la ventana de instrumentos VST podrá seleccionar y activar el LM•4. Posteriormente, en la pista MIDI que desee (normalmente una pista de percusión), podrá asignar su salida al LM•4 y el módulo se encargará de producir los sonidos de batería.

El funcionamiento interno del LM•4 es muy similar al de Rebirth, ya que los sonidos que componen cada conjunto de percusiones son en realidad muestras de audio que se cargan en memoria y que se disparan vía MIDI. Por esta razón, la calidad de los sonidos es directamente proporcional al tamaño de las muestras y a la cantidad de memoria RAM consumida. El módulo incluye de serie diez conjuntos de percusión con 16 bits de resolución, cuyo consumo de memoria es relativamente moderado, y otros diez más en los que las muestras han sido tomadas con una resolución de 24 bits, y en los que los requerimientos de memoria pasan a ser bastante elevados. Así, aunque las especificaciones indican que puede utilizar el LM•4 con un PowerPC 604e a un mínimo de 200 MHz, si desea trabajar con cierta soltura con este tipo de módulos y emplea también los efectos de Cubase, deberá contar como mínimo con un Power Mac G3 a 266 MHz y con 256 MB de memoria RAM física.

En la práctica

Una vez cumplidas todas las exigencias, trabajar con este módulo es una auténtica delicia. Es como disponer de varias cajas de ritmo en la propia pantalla de Cubase totalmente controlables desde la aplicación y sin necesidad de añadir hardware externo y sin conectar un solo cable. Se pueden dividir los sonidos en distintos canales, aplicar los efectos a cada parte de la percusión, mezclar sonidos de distintos conjuntos y un gran número de posibilidades que no se tienen con la misma facilidad con los módulos externos. Otra ventaja de trabajar con este tipo de herramientas se encuentra en que todos los ajustes que realice se guardarán con el documento Cubase, evitando el trabajo previo de configuración. Además, los sonidos son de muy buena calidad y el usuario dispone de baterías muy realistas, tanto a 16 como a 24 bits de resolución. Entre los conjuntos de sonidos encontrará toda la variedad necesaria para cualquier estilo musical: desde baterías para rock, jazz o música latina, hasta percusiones electrónicas y efectos sonoros. El único problema puede surgir cuando quiera exprimir al máximo las posibilidades y se encuentre con que rápidamente estará cerca de los límites de rendimiento del Mac, momentos en los que el indicador de sobrecarga del procesador de Cubase la avisará más a menudo de lo deseable y deberá exportar algunas pistas como archivo de audio para liberar de algo de trabajo al Mac.

Si dispone de la última versión de Cubase y uno de los nuevos Power Mac o iMac, por el precio de un módulo de sonidos de percusión puede adquirir el módulo virtual y la RAM extra que necesitará para trabajar con comodidad. Si su centro de creación musical se encuentra en Cubase y prefiere hacerlo crecer “hacia dentro” se trata de un complemento ideal para cualquier músico.

CALIFICACIÓN: ****/8,0 LO MEJOR: Posibilidades de configuración al ser totalmente controlable desde la propia interfaz de Cubase. Buena calidad de las muestras. LO PEOR: Elevedos requerimientos. FABRICANTE: Steinberg. DISTRIBUIDOR: Adagio. Avda. La Ferrería, 3-5. 08110 Barcelona. Tel.: 93 564 39 06 . Web: www .adagio.es. PRECIO: 24.000 PTA, IVA incluido (144,57 EUR).