Aunque el iMac en cualquiera de sus versiones aparente ser un ordenador cerrado y con pocas posibilidades de expansión, centrándose éstas en las interfaces USB y FireWire, lo cierto es que sí que es posible realizar más ampliaciones en esta máquina, dependiendo el tipo de ampliación de la versión de iMac que se ha adquirido.

El modelo original de iMac admitía incluso la posibilidad de instalarle una disquetera adicional, aunque esta instalación era bastante compleja ya que requería soldar un conector en placa y sacar la disquetera exteriormente. Pero dos ampliaciones que estos modelos permitían y que siguen siendo posibles son las de memoria y la de disco duro.

Existe un refrán en informática que dice que la información tiende a crecer hasta ocupar todo el espacio disponible en disco, y lo cierto es que esta situación es más frecuente de lo que pueda parecer, sobre todo si ha adquirido uno de los nuevos iMac con entrada FireWire y quiere digitalizar todas sus películas para editarlas en el ordenador. En este caso 10, 20 e incluso 30 GB de disco pueden ser pequeños.

Aviso previo

La operación descrita en este artículo es sencilla y cualquier persona con un destornillador y un poco de maña puede realizarla, pero aun así hay que recordar que este cambio no está pensado para que sea realizado por el usuario y anula la garantía del equipo, por lo que no es recomendable que lo haga si su ordenador está en garantía o no se siente cómodo manejando un destornillador.

Pasos previos

Una vez adquirido el disco, y antes de ponerse manos a la obra compruebe que tiene un destornillador de estrella y un brazalete antiestático; una pequeña pulsera que se pone en la muñeca y que por medio de un cable y una pinza o una parte adhesiva tiene que engancharse a un elemento metálico con toma de tierra.

Antes de empezar a desmontar el ordenador compruebe los “jumpers” del disco, pequeños capuchones negros que permiten activar o desactivar diversas opciones, aunque probablemente no tenga que modificarlos.

El bus IDE permite conectar un máximo de dos discos duros. Si hay uno sólo, debe estar configurado como “master” (maestro), y si se instalan dos discos el segundo tendrá que ser “slave” (esclavo). Tal como se venden de fábrica los discos duros van configurados como master y dado que el iMac sólo admite un disco, esta configuración es la correcta. No obstante compruébelo y, si es necesario, cambie los jumpers para que el disco esté configurado como master.

Por último, recordar algo evidente. Después del cambio, no se perderá la información que está grabada en el disco que tenía previamente, pero al estar desmontado este disco, a menos que tenga previsto instalarlo en otro Mac, el resultado es el mismo que si se hubiera borrado toda la información, ya que no podrá acceder a estos datos.

Por tanto, previamente es imprescindible que haga copia de seguridad de toda la información que desee continuar utilizando. La mejor forma es utilizar una tostadora de CD, pero si no dispone de ella puede utilizar otro ordenador (propio o prestado) para copiar en él todos los datos mediante un cable de red local y posteriormente volver a copiarlos al disco duro definitivo.

Instalación

El procedimiento de instalación del disco varía de un modelo de iMac a otro, ya que internamente existen diferencias entre ellos, siendo el descrito en la guía visual adjunta el que corresponde al iMac DV SE, pero estas diferencias no son excesivamente importantes y con un poco de observación podrá descubrirlas inmediatamente.

Póngase la pulsera antiestática, desenchufe el ordenador de la red eléctrica y de todos los periféricos, incluyendo teclado y ratón y colóquelo en una superficie plana y grande. Al desatornillar, no fuerce la boca de los tornillos y si es necesario utilice un destornillador que se adapte mejor. De la misma forma, al atornillar asegúrese de que los tornillos quedan fijos pero no los apriete en exceso, ya que posteriormente es posible que tenga que retirarlos y si están demasiado apretados puede que tenga problemas.

Tenga a mano una pequeña caja para ir guardando los tornillos que retire. Si puede tener varias cajas o mejor una con compartimentos, podrá ir dejando los tornillos ordenados según los pasos de desmontaje, lo que le permitirá evitar instalar los tornillos en posiciones incorrectas al volver a instalar todas las piezas.

Realice el desmontaje siguiendo los pasos de la guía hasta que sea accesible el disco duro ya existente. Allí, deberá quitar dos conectores. Uno de ellos tiene cuatro cables y es la alimentación. El otro conector es mucho más ancho y está unido a un cable plano que constituye el bus de unión al ordenador.

Después de desconectar ambos cables, extraiga el disco antiguo, saque el nuevo de la bolsa antiestática en la que venía y guarde en ella el antiguo. Coloque la nueva unidad en su sitio, atorníllela y enchufe ambos cables. Los dos, por su forma y las muescas que tienen los conectores, sólo admiten una posición.

Finalmente, vuelva a montar el ordenador repitiendo los pasos de desmontaje en orden inverso y cuando esté todo montado (no debe sobrarle ningún tornillo) vuelva a instalar el ordenador en su zona de trabajo.

Puesta en marcha

Si ahora enciende el ordenador verá como intenta arrancar desde el disco duro y al cabo de pocos segundos le aparece el icono del disco con la interrogación, ya que el ordenador no dispone de ningún sistema operativo instalado.

Por tanto, debe insertar el CD de instalación del sistema que venía con el ordenador, pulsar la tecla “C” y reiniciar la máquina. Después de arrancar, abra la carpeta de utilidades del CD y haga doble clic en el programa “Configuración de unidades”.

La ventana de este programa le mostrará el CD y también el nuevo disco duro, que aparecerá como “no inicializado”, selecciónelo y pulse el botón Inicializar. Antes de que se realice este proceso tiene la oportunidad de seleccionar el tipo de partición que quiere realizar en el disco; asignando todo el disco a una sola partición, dividiendo el espacio en dos o incluso personalizándolo con varias particiones de diversos tamaños.

Una vez inicializado y desde el mismo CD de instalación, arranque el instalador, seleccione el disco de destino y realice el proceso. Al terminar, el ordenador ya podrá arrancar de su nuevo disco duro y reinstalar los programas además de recuperar todos los datos que tenga grabados en CD o en otro ordenador.

Conclusión

Al terminar el proceso, y si no ha tenido ningún problema (en caso de duda siempre puede deshacer lo hecho y dejar el disco original) tendrá su ordenador con más disco para poder almacenar sus películas y canciones.

Elegir un disco duro para el iMac

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Los Macintosh y Power Macintosh originales incorporaban un controlador SCSI y los discos instalados de fábrica y las actualizaciones que vendía Apple llevaban una ROM especial que identificaba a estos discos y permitía que fueran manejados por el software de Apple. Si un usuario quería instalar un disco que no fuera de Apple, tenía que recurrir a utilidades de terceras partes para inicializarlo y lograr que Mac OS lo reconociera.

Todos los nuevos ordenadores de Apple incorporan controladores y