Todos los problemas que está teniendo Apple para atender a la demanda de sus nuevas máquinas nos ha hecho recordar la presentación de los G3 azules y los iMac de cinco colores la pasada navidad en Macworld Expo en San Francisco. En aquella ocasión, Jobs añadía, a la ristra de características de los equipos, algo así como: “y éstas son máquinas que ya puedes salir y comprar”. Ahora, esta frase se puede tornar en un “y en un par de meses, si el tiempo no lo impide, podrás comprar máquinas parecidas a éstas a un precio que ya nos encargaremos de anunciar…”.

Bromas aparte, se supone que lo habitual es que cuando una compañía presenta un producto tenga ya asegurados (por lo menos mínimamente) los recursos para hacer frente a la primera avalancha de pedidos que genera todo nuevo producto (sobre todo, si se trata de productos tan innovadores). Como siempre, lo que es habitual en otras compañías tiene poco que ver con lo que es habitual en Cupertino. Es posible que la mala suerte haya tenido algo que ver en todos los retrasos: Motorola no puede tener los chips a tiempo, se producen terremotos y lo que uno quiera pensar; pero lo que queda patente es que se trata de un tropiezo con el que Apple ya se ha encontrado en alguna ocasión: un día inundaban los distribuidores con máquinas que no se vendían y al día siguiente se encontraban con un producto del que eran incapaces de atender la demanda. Cuando todos creíamos que este era un “viejo vicio” del que ya se habían desprendido, nos cae el peor jarro de agua fría. A lo mejor ahora dejan de mencionar los cortísimos tiempos de almacenaje…

Una visión positiva

A pesar de todo el revuelo y la decepción que haya podido suponer para algunos usuarios la “reconfiguración” (nótese el eufemismo empleado para decir: “no hay chips a 500 MHz, confórmese con lo que hay”), no se puede dejar a un lado la lectura positiva de la situación. Si Apple tiene estos problemas es porque tiene los productos más innovadores e interesantes desde el primer Macintosh. Lo que ha hecho Jobs es consecuencia de haber apostado muy fuerte y haber transformado una compañía que avanzaba al ralentí hacia el desastre en una compañía que avanza a tope de revoluciones. Cuando todo va tan deprisa, el más mínimo fallo puede ponerte en problemas.

Cada usuario es distinto y cada uno puede decidir si lo que prefiere es la seguridad y el continuismo o la innovación y el riesgo. Sin embargo, en el caso de Apple estaba claro que la única forma de salvar la compañía estaba en llevar a cabo una apuesta muy fuerte. Ahora ya no nos imaginamos volver otra vez a los Mac beige, las interfaces serie y los componentes propietarios. Sí, nos quejamos de que no podemos usar tal o cual periférico o tarjeta porque no hay controladores, pero intente imaginar cuántos fabricantes se dignarían a fabricar éstos si el esfuerzo conllevase desarrollar el producto desde cero.

En cuanto las aguas de la disponibilidad se calmen (quizá cuando lea esto ya se haya avanzado mucho) volveremos a tener máquinas y tranquilidad, unos iMac que son cada vez más impresionantes (Decía Gates que sería fácil alcanzar a Apple aunque sólo fuera en los colores y todavía estamos esperando) y una compañía que seguramente ha apuntado muy bien el error que ha cometido.

Los tiempos cambian

Si ya ha echado un vistazo a este número de Macworld, se habrá dado cuenta de que hay algunas novedades (no sólo en el número de páginas ni en el aspecto del Macworld CD). Se trata de una forma nueva de revitalizar la propia filosofía de Macworld, una revista para los usuarios del Macintosh, para todos los usuarios. Así, la decisión de lanzar iMacworld, una sección dedicada a los usuarios del iMac y del iBook, es también para nosotros una apuesta fuerte. iMacworld no sólo está orientada a los usuarios que empiezan con el Mac, es también un lugar en el que se busca ampliar los horizontes para aquellos usuarios que pueden ser expertos en una o varias facetas relacionadas con el Mac, como el diseño, o la preimpresión; pero que les gustaría investigar otras y buscan un punto de partida sólido y sencillo.

También hemos querido dar un primer paso (bueno, quizá más bien un segundo paso) en nuestro sitio web (www.idg.es/macworld). Si tiene la posibilidad de conectarse a Internet y visitarlo verá que hay mucho más que noticias y artículos para leer en línea. Entre otras cosas tratamos que sea un lugar al que usted pueda acudir cuando tenga una consulta técnica (o no tan técnica), cuando quiera verter sus opiniones en un foro de usuarios Mac, para encontrar un artúculo que se publicó hace dos años, cuando busque trabajo o cuando quiera vender su Macintosh usado. Es sólo un segundo paso, pero con su ayuda esperamos seguir avanzando. Ahora más que nunca, Macworld es una revista para todos los usuarios.