En este artículo le presentamos dos monitores que superan la barrera de las 21 pulgadas y otros dos de 20 pulgadas efectivas, especialmente diseñados para trabajos de diseño y proporcionando la suficiente superficie de pantalla para que pueda trabajar cómodamente con todas las aplicaciones en las que necesita mantener más de una ventana abierta sin tener que ampliarlas y reducirlas cada vez que vaya a utilizarlas.

Cada uno de los cuatro modelos de moniresulta especialmente interesante para un tipo de usuario: LaCie Electron 22 blue y Eye-Q 777 para los profesionales del diseño gráfico y ofimática, respectivamente, el Samsung SyncMaster 240T para los más exigentes de la multimedia y el Sony GDM-FW900 para usuarios que deseen calidad de imagen excelente, pero que no necesiten ningún complemento multimedia ni la precisión exigida por los diseñadores gráficos.

LaCie Electron 22 blue y Blue Eye

Este modelo utiliza tecnología CRT Diamondtron de apertura de rejilla mejorada, con un tamaño de punto de 0,24 mm y una resolución máxima de 1920 x 1440 píxeles con una frecuencia de refresco de 60 Hz. Si bien el tubo es de 22 pulgadas, el área máxima visible queda reducido a 20 pulgadas. Aunque este dato hace que no supere la barrera de las 21 pulgadas, sí supera sobradamente las necesidades más exigentes de las personas que busquen la máxima calidad de imagen y precisión en el tratamiento de color (gracias al calibrador por hardware Blue Eye USB). La nitidez es excelente, así como la convergencia. Además, el mueble del monitor incorpora un hub USB con cinco conectores: dos puertos para conexión a ordenador y tres para la conexión de dispositivos (teclado, escáner, cámara, etc.); y se suministra con una visera para evitar que la luz incida sobre la pantalla. En definitiva, un producto desarrollado con los usuarios Mac en mente.

Por lo que respecta al menú de pantalla incluye ajuste de geometría, temperatura de color, ganancia de canales RGB, eliminación de efecto moiré, etc. Por otra parte, el software suministrado con el calibrador de color opcional permite controlar los principales ajustes de geometría e imagen por software, lo que resulta mucho más sencillo en comparación con las mismas operaciones a través del menú en pantalla (tambien conocido como menú OSD, On Screen Display) con la ventaja añadida de que el software muestra en pantalla unos patrones de ajuste para las opciones de corrección de geometría e imagen. Ahora bien, hay que seguir utilizando el menú OSD para cambiar por ejemplo entre los tres preajustes de imagen (normal, gráficos y texto), rotar el cuadro de imagen o desmagnetizar la pantalla, aunque esta operación se efectúa automáticamente cada vez que se enciende el monitor pero no al salir del modo de reposo automático.

Por otra parte, los ajustes de convergencia y la corrección horizontal o vertical de la fase del monitor son más precisos cuando se utilizan los ajustes del monitor OSD. En las pruebas realizadas con el software del Blue Eye, tras ajustar la fase horizontal del monitor y reiniciar el equipo no se conservaron las modificaciones realizadas, y el ajuste de convergencia horizontal por software no fue satisfactorio.

Conexiones. Al igual que los otros modelos comentados en este artículo, el Electron 22 incluye en la parte posterior dos entradas analógicas Sub-D de 15 pines. En este caso, cada una de estas entradas de vídeo están asociadas a los dos puertos USB de conexión al ordenador, de forma que cuando se cambia de entrada también se cambiará el puerto USB activo. Una tercera opción es la conexión BNC.

Calibración. Muchos buenos monitores no llegan a cubrir las exigencias de los usuarios precisamente por carecer de un método de calibración eficaz. Aunque el calibrador Blue Eye no sólo se puede utilizar con los monitores Electron Blue de 19 y 22 pulgadas de LaCie, es con ellos con los que se obtienen las mejores prestaciones.

El dispositivo utiliza ventosas para su fijación a la pantalla y requiere de un puerto USB libre en el teclado para que, en combinación con el software, pueda medir la cantidad de luz ambiente, ajustar la gama, temperatura de color y el balance de grises. Como resultado permite crear un perfil ColorSync, de forma que se pueda mantener la concordancia de color en la cadena de producción.

Calidad. Si trabaja con Mac en tareas de diseño o retoque fotográfico, este es su monitor y también encontrará muy conveniente adquirir el calibrador Blue Eye. La nitidez y foco son realmente excelentes (también con los textos, incluso en las esquinas) y la resolución más que suficiente si se tiene en cuenta que proporciona 20 pulgadas útiles. De hecho, 1.280 x 1.024 píxeles a 85 Hz es suficiente para trabajar con bastante comodidad con la mayoría de las aplicaciones de diseño. Además, el hub USB incorporado es un buen desahogo para conectar directamente al monitor el escáner o una cámara fotográfica digital.

Eye-Q 777

Este modelo incorpora un tubo Diamondtron NF de 22 pulgadas (20 útiles) de apertura de rejilla, con un tamaño de punto de 0,25-0,27 mm. En su parte posterior incorpora dos conexiones de vídeo (BNC de cinco conectores y VGA). Al igual que el modelo de Sony y de LaCie, el Eye-Q 777 también integra un hub USB con una conexión para ordenador y otras cuatro, situadas por parejas a ambos lados de la carcasa, para la conexión de dispositivos. La máxima resolución soportada es de 1.920 x 1.440 píxeles a 60 Hz, si bien la resolución óptima para trabajar con comodidad es de 1.600 x 1.200 píxeles a 85 Hz. Los preajustes de temperatura de color son de 6500, 5500, y 9300 K, pudiendo modificar para cada caso la ganancia de cada uno de los canales RGB.

El tubo Diamondtron Natural Flat de Mitsubishi incluido en este modelo y también en el de LaCie proporciona una imagen completamente plana, sin distorsiones de ningún tipo. Aunque en este caso la calidad también sea excelente, no llega a ofrecer el mismo nivel de precisión si se compara con el Electron 22, y el secreto está en el calibrador Blue Eye.

Aunque también se puede utilizar este calibrador con el Eye-Q en este caso no existe una comunicación entre el calibrador, el software y el monitor, además de tener algunas otras limitaciones: no realiza la medición de la luz ambiente ni tampoco permite generar un perfil ColorSync.

Ajustes. Puede ver la información del menú OSD en inglés, francés, alemán o chino. Aparte de este detalle, la navegación y representación de las diferentes opciones de configuración recuerda bastante a la de los primeros monitores que implementaban el sistema de menú en pantalla. Concretamente, no es muy incómodo navegar por las opciones que representan los principales grupos de ajustes, y más aún si se tiene en cuenta que no siempre se utilizan los mismos botones para modificar los valores de cada opción, entrar en un submenú o regresar al anterior.

Aunque incluye una gran cantidad de opciones orientadas a ajustar la geometría del monitor y los aspectos relacionados con el tratamiento de color (muy similares al modelo de LaCie), no son muy precisas. Por ejemplo, esto es lo que sucede con la opción que calcula automáticamente la posición óptima del cuadro de imagen en la pantalla. En las pruebas realizadas siempre la dejó pegada al margen derecho, teniendo que seleccionar el ajuste manual para