Uno de los defectos que suele llamar la atención de la anterior generación iMac es la deficiente calidad de sonido del equipo. A pesar de que el susbsistema incorporado permite reproducir audio con calidad CD (16 bits y 44 KHz en estéreo), los minúsculos altavoces incorporados no suenan mucho mejor que una radio barata.

Los nuevos modelos han subsanado el problema con la inclusión del sistema de altavoces Odyssey de Harman/Kardon que (aunque no ha podido ser probado con el sistema de graves iSub) promete ser una auténtica delicia para los oídos. Si no está dispuesto a tener que cambiar de iMac o trasladar el equipo de música del salón para tener sonido de calidad (y no le importa no estar a la última en cuanto a la estética de los altavoces), en el mercado hay interesantes sistemas de altavoces, tanto analógicos como digitales (conectables al puerto USB o, si dispone de ella, a la salida digital SPDIF que incorporan muchas tarjetas de sonido).

Digitales o analógicos

Altavoces buenos los ha habido siempre, eso sí, a cambio había que estar dispuesto a desembolsar una considerable cantidad de dinero. Normalmente, siempre se han conectado los altavoces a una salida analógica del Mac (bien a las salidas RCA de los Mac AV o a la salida convencional del tipo minijack en el resto de los equipos). Ahora llegan los altavoces digitales y muchos usuarios se preguntan cuáles son las ventajas de que los altavoces sean digitales. Aparte de la natural fiebre por tenerlo todo digital, la razón más importante es que el medio digital es el ideal para transferir a través de un mismo bus tantos canales separados, como nuestra imaginación (y sobre todo la tecnología), nos permita. Gracias a esto es posible gestionar sorprendentes efectos tridimensionales, de forma que el oyente tenga constancia exacta de dónde proviene un sonido determinado en su entorno, dejando a un lado el sonido estereofónico convencional de dos canales.

Otro de los argumentos que se pueden esgrimir es que ningún sistema de sonido se encuentra libre de ruidos. La razón es que el sistema de audio se encuentra sujeto a distintas alteraciones electromagnéticas por el simple hecho de encontrarse rodeada de multitud de dispositivos electrónicos. La única solución que parece viable es no hacer la conversión a analógico en el interior del Mac, sino extraer la señal digital y dejar que viaje en este estado hasta el sistema de altavoces, donde será convertida finalmente a analógico. Sin embargo, este argumento tiene menos peso si se tiene en cuenta que lo que limita la calidad de sonido es generalmente la propia construcción y componentes de los altavoces y no las alteraciones que pueda sufrir la señal por el resto de los componentes del Mac.

Por otro lado, si consulta con cualquier experto en sonido le dirá que la calidad de algunos sistemas analógicos no tiene nada que envidiar a sistemas digitales y que, en determinados aspectos, los discos de vinilo suenan mejor que los discos compactos. Efectivamente, algunos soportes analógicos como los discos convencionales son capaces de registrar las frecuencias medias con una mayor precisión que los discos compactos. Sin embargo, el sonido que escucha procedente de un CD ha sido codificado digitalmente con unas especificaciones de hace ya unos cuantos años (16 bits de resolución y 44,4 KHz de frecuencia de muestreo, la llamada calidad CD) que están siendo superadas con sistemas como el Dolby Digital que llegan hasta 96 bits de resolución y que proporcionan un sonido con una riqueza que convence hasta a los más acérrimos defensores del sonido analógico.

Logitech SoundMan X1 y Logitech SoundMan X2

Calificación: 7,5

Se trata de dos sencillos sistemas de altavoces analógicos compuestos por dos satélites de medios-agudos y un sistema de graves (subwoofer). El volumen es controlable desde uno de los satélites y el nivel de graves puede controlarse desde la parte posterior del sistema de graves, en donde podrá encontrar también una salida para conectar unos auriculares. Se conectan al Mac a través de una clavija del tipo minijack y no precisan de adaptador de corriente, haciéndolos más cómodos de instalar. La única diferencia entre ambos sistemas se encuentra en el tamaño del módulo de graves y la potencia (25 vatios el modelo SoundMan X1 y 40 vatios el modelo X2). En cuanto al carácter del sonido, ambos modelos se comportan de una manera similar y proporcionan un sonido relativamente compensado y con buenos graves y agudos. Sin embargo, los amantes de un sonido con más pegada de graves y agudos cristalinos los notarán un poco faltos de estás características (sobre todo el modelo X1 por su menor potencia de graves) cuando se eleva el volumen de los altavoces. En definitiva, puede afirmarse que se trata de dos sistemas muy cómodos por la ausencia de adaptador y el diseño de los satélites, con un sonido decente y con un precio no muy elevado (19.900 PTA + IVA el modelo X2 y 14.900 PTA + IVA el modelo X1).

Creative FourPointSurround FPS1000

Calificación: 8,5

Este conjunto de altavoces de Creative ofrece por menos de 12.000 PTA (IVA incluido) cuatro altavoces satélite y un módulo de graves analógicos con una potencia total de 14 vatios. Uno de los defectos del sistema de Creative es la excesiva longitud de los cables y el gran número de éstos si se conectan todos los elementos, aunque también puede ser una ventajas si desea tenerlos algo alejados del ordenador. Precisan de un adaptador de corriente y el control de volumen se realiza a través de un mando integrado en el cable principal de conexión de los satélites. El volumen de graves puede controlarse desde la parte posterior del módulo, dónde también se encuentra el botón de encendido y las conexiones de los satélites.

Dejando a un lado la incomodidad del sistema, el sonido de este sistema es extraordinariamente bueno. La potencia que entregan (14 vatios según el fabricante) es más que suficiente para tenerlos incluso relativamente lejos y proporcionan unos agudos excelentes y unos graves contundentes incluso a bajo volumen: un sonido bastante “a la americana” ideal para escuchar música disco y pop-rock. Se trata, sin duda, de una verdadera ganga ya que consiguen un sonido tan bueno (o mejor incluso, según los gustos) como el de otros sistemas que cuestan más del doble.

Altec Lansing ADA70

Calificación: 7,5

Este conjunto de altavoces pertenece al grupo de los nuevos sistemas digitales con conexión USB que empiezan a aparecer en el mercado. La instalación es sencillísima ya que no precisan de adaptador de corriente, y sólo hay que conectarlos al puerto USB (si se trata de uno de los nuevos iMac) o a la salida de auriculares y conectar los dos satélites. El satélite izquierdo tiene un botón giratorio para graduar el volumen maestro en ambos satélites y otros dos botones próximos se controla el nivel de agudos y graves. Un tercer botón permite encender y apagar todo el conjunto. El voluminoso sistema de graves (subwoofer) dispone además de dos entradas analógicas y un pequeño control adicional para graduar el volumen del subwoofer, que por su posición no es muy accesible, ya que este tipo de altavoces suele colocarse en el suelo o debajo de la mesa.

El sonido de este trío de altavoces es bastante decente, la potencia es suficiente y si se juega un poco con los controles de graves y agudos y el nivel del subwoofer s