La presentación oficial del que será el aspecto del futuro Mac OS X, está dando bastante que hablar entre los expertos en interfaces gráficas y los usuarios. Los primeros no se ponen de acuerdo en si será un avance que vaya más allá del cambio estético o si realmente hará la vida más fácil a quienes trabajamos con un Mac. La verdad es que, con lo visto hasta ahora, tampoco hay forma de tener una idea clara de qué es lo que supone un avance en facilidad de uso, lo que será un incordio y lo que será tremendamente útil…

Detalles o síntomas

Sin embargo, hay algunos detalles al respecto que incitan a pensar con optimismo: aun a pesar de que Aqua pueda no ser la interfaz perfecta, Apple no está sorda y si hay algo que realmente resulta una desventaja en el manejo de Mac OS X, lo acabará cambiando. Si se fija uno en la nueva interfaz de QuickTime Player, que Jobs mostró en la conferencia inaugural de Macworld Expo, hay un detalle que llama la atención: la famosa “rueda de volumen” ha sido sustituida por un deslizador. Casi todo el mundo odiaba tener que subir y bajar el volumen con una rueda y en revistas especializadas y en muchos sitios web dedicado a interfaces, la de QuickTime había sido una de las más criticadas por este detalle ¿Captan la idea?

Probablemente haya muchos usuarios que echen de menos alguna novedad en cuanto a hardware, sobre todo, después de que se hubiesen hecho tantas “quinielas” sobre lo que Jobs podía presentar en San Francisco. Estábamos ya todos hablando de una revisión de los PowerBook, del iMac, del iBook, de los G4 y hasta de un Palm y van y nos enseñan una página web… bien, ¿dónde está el hierro? Parece que esta vez, Apple prefiere no abrir el horno para darnos a probar el asado hasta que realmente esté listo, nos comenta de pasada el menú del año que viene y poco más. Todavía hay que acabar con lo que hay sobre la mesa. La demanda está todavía por encima de lo que Apple es capaz de producir y sería bastante poco inteligente presentar nuevos modelos y volver a pasar por el calvario de este otoño: Apple aprende de sus errores.

Apple y la prensa

Desde los primeros tiempos de la compañía, las relaciones entre ésta y la prensa han sido cuando menos curiosas. Para muchos periodistas y aficionados a la plataforma, Apple y Jobs tienen un morbo irresistible (por no hablar de lo que supone el asunto “Jobs frente a Gates” que es ya el “no va más”). Apple se deja querer por quienes siempre hablan bien de la compañía, publican las excelentemente bien redactadas notas de prensa y no tienen demasiado tiempo o recursos para buscar más allá.

La prensa generalista e incluso la prensa informática no centrada en el entorno Mac (aunque no se puede generalizar porque hay bastantes excepciones) suele tratar a la plataforma Macintosh como algo muy lejano, cosa curiosa, cuando la mayoría tiene a su alrededor más Macintosh de los que cree. Hace algunos meses, el presentador de un programa de informática de una cadena de pago nos preguntaba: “pero ¿dónde están los Mac?” Lo cómico era que todas las salas de edición de vídeo no lineal de esa emisora estaban equipadas con sistemas de Avid basados en Macintosh.

Lo que no le gusta a Apple (a nadie le suele gustar) es que la prensa denuncie situaciones, critique algunas de sus decisiones, o que se empeñe en desvelar cualquier cosa interesante: futuros productos, el trasfondo de ciertas estrategias… Si a nadie le interesase saber algo más que lo que las compañías comunican de forma activa, no existirían las revistas de informática: habría folletos. Quizá quienes están al otro lado sienten que están siempre en el punto de mira, cuando de lo único que se trata es de defender una idea que no tiene nada que ver con las personas que ocupan las mesas de los despachos.

La responsabilidad

El problema está en la inmensa responsabilidad moral que tienen (tenemos) quienes creemos en esta… ¿plataforma? ¿filosofía?. No se hacen idea de cuántos usuarios nos escriben diciéndonos cosas como: “No quiero abandonar la plataforma Mac, pero tengo que meterme en el mundo del CAD y no sé si tendré que comprar un PC, por favor ayúdenme…” El “evangelismo” tiene sus desventajas, y hay por ahí (también por aquí) muchos usuarios que creen que los ordenadores son algo más que un electrodoméstico…

Si alguien cree que el mundo es perfecto y que las cosas siempre salen bien, es demasiado inocente. En Macworld sabemos que nos pasamos el día equivocándonos, y tan sólo lo hacemos lo mejor que podemos. Si busca usted minuciosamente en la revista o en nuestro sitio web encontrará errores, afirmaciones (como éstas) con las que quizá no esté de acuerdo y muchas cosas que se podrían mejorar, se lo aseguro. El único truco para mejorar está en escuchar y, lo crean o no, Apple escucha a sus usuarios (y a la prensa). Si puede, hágase oir.