Como suele ocurrir con todos los círculos viciosos, es casi imposible saber dónde empieza la responsabilidad de unos y otros en el problema de la copia ilegal de programas. Se trata de un asunto complejo, con muchas implicaciones e interpretaciones. Es demasiado fácil copiar programas, como lo es copiar libros o discos.

Temas legales

Cuando compras un programa, lo que realmente consigues, según las empresas, es el derecho a usarlo. Las licencias de programas sólo permiten instalar una copia del programa en un sólo ordenador y mantener una copia del soporte original como medida de seguridad. Todo lo demás, como el alquiler, préstamo, instalación en un segundo ordenador, está prohibido. Las licencias son documentos escritos en un lenguaje enrevesado y compuestos en tipografías de tamaños ilegibles. De hecho, no creo que nadie las lea.

Ya puestos, ¿por qué las grandes compañías no garantizan la idoneidad del programa para un uso determinado si la publicidad se basa en lo estupendamente que el programa cumple ese “uso determinado”? Resulta curioso que te compres un programa para retoque fotográfico y que nadie se responsabiliza de que el programa haga lo que se espera de él. ¿De qué otro modo se pueden interpretar las expresiones “El comprador reconoce que el software puede no satisfacer todas sus necesidades”, o “Se renuncia a todas las garantías [...] incluyendo [...] adecuación para un propósito determinado”?

No sólo eso, es habitual que en un contrato de licencia el fabricante niegue su responsabilidad en los daños sufridos “tanto si son previsibles como si no lo son, resultantes del uso o la imposibilidad de uso del software”. Por ejemplo, una compañía dice que no garantiza que “el software (empresa) funcione ininterrumpidamente o sin errores ni tampoco que los defectos del software (empresa) fueran corregidos”.

Todo lo entrecomillado en los párrafos anteriores lo he extraído de diversas licencias de programas que tengo por aquí. ¿Comprarías un coche sin que el fabricante te garantizase que efectivamente funciona y que no tiene defectos y que, en su caso, éstos serán subsanados? Yo tampoco, pero el software lo compramos así.

De piratas…

La queja habitual de los usuarios es que los programas son demasiado caros y que si las empresas los vendiesen más baratos los comprarían. Es cierto que a veces te gastas más en los programas que en la propia máquina, lo que no deja de tener cierta lógica puesto que son los programas los que convierten al ordenador en algo más que un trasto decorativo.

También es cierto que una gran parte de usuarios parece sobredimensionar sus necesidades. Para escribir una carta no quieren AppleWorks, sino Word 98; para retocar una foto no les vale con Soap o Photodeluxe; tiene que ser Photoshop... y así múltiples ejemplos, a pesar de que los programas citados se incluyen con frecuencia preinstalados en las máquinas nuevas. Los usuarios domésticos suspiran por los programas profesionales y, como son caros, los copian. Pensándolo bien, no creo estar descaminado cuando me planteo que esta forma de piratería no perjudica a las grandes compañías de programación tanto como afirman.

Al fin y al cabo, los usuarios de programas pirateados acaban comprando en las librerías los “libros oficiales” de sus programas y me extrañaría mucho averiguar que las compañías de desarrollo no cobran derechos por conceder el sello de libro o manual “oficial”. En el fondo implica asumir la realidad de que los programas se copian y que es un mal menor comparado con el riesgo de que el personal decida optar por programas de la competencia.

…a guerrilleros

Creo que si uno quiere presionar a las grandes compañías para que abaraten sus programas debe pasarse a la competencia. La mejor forma es irse al software gratuito y a los sistemas abiertos (tampoco digo que corras a instalar Linux). Prueba a guardar tus archivos en formatos estándar de intercambio, mejorará tu calidad de vida.

Otra forma de presión es utilizar versiones antiguas, que tal vez hayas comprado cuando eran más baratas o porque venían con ordenador, y no actualizarte si te están prestando un buen servicio. Problema: con algunas actualizaciones de Mac OS, los programas antiguos (y algunos que no lo son) empiezan a tener errores. En principio, un programa escrito conforme a las normas que especifica Apple debería correr en cualquier versión del Sistema a partir de una dada. ¿Quiere esto decir que se incumplen esas normas para vender luego actualizaciones?

Y hablando del tema: cuando adquieres la licencia de un programa, ¿estamos hablando del programa o de una versión? ¿Por qué hay que pagar algo así como un 50% del precio por una actualización más o menos cada año? En fin, mejor lo dejamos.

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