Con la nueva versión llega la perfecta integración de todos sus periféricos conectados al Mac desde Windows, la posibilidad de instalar y utilizar varios sistemas simultáneamente y una mayor integración con Mac OS X. En este artículo le mostramos las principales mejoras, ventajas y, también, lo que todavía no puede conseguir con la aplicación de Connectix.

Con este programa puede eliminar el principal problema que tiene un usuario de Macintosh actualmente; el conseguir la compatibilidad absoluta con las aplicaciones y documentos que utilizan sus compañeros de oficina que trabajan, normalmente, en entorno Windows, ya que a pesar de que Microsoft vende su suite para Mac OS, hay multitud de aplicaciones que sólo pueden ejecutarse o cuyos documentos sólo pueden abrirse y editarse en Windows, y sólo es cuestión de tiempo que a un usuario de Macintosh le toque lidiar con uno de estos programas.

Es importante destacar que Virtual PC es efectivamente un emulador de hardware y por tanto sobre él se podrá ejecutar sin ningún problema cualquier sistema operativo que funcione sobre un PC real, desde Windows 95 hasta Windows XP, además de Linux y otras variantes. Esta consideración es importante, ya que aunque Virtual PC se vende con una licencia de un sistema operativo (PC-DOS o diversas versiones de Windows), es posible crear más discos virtuales e instalar sobre ellos otros sistemas operativos y ejecutarlos según le convenga. Es destacable esta posibilidad, ya que incluso para un usuario de PC resulta muy complejo instalar varios sistemas operativos en el mismo disco duro e imposible ejecutar simultáneamente varios de ellos como sí permite Virtual PC haciendo funcionar cada uno de ellos en su ventana, aunque los requisitos de memoria aumenten considerablemente. Normalmente en esta situación cuando una de las emulaciones pasa a segundo plano, entra en reposo y no consume recursos del procesador del sistema y debe tener en cuenta que si desactiva esta opción, el consumo de los recursos aumentará considerablemente y se degradará el rendimiento de los PC emulados.

Novedades

Si la versión 5.0 de Virtual PC ofreció la compatibilidad con Mac OS X, con esta versión el fabricante anuncia como principales novedades un aumento de velocidad y una mayor integración de Virtual PC con el entorno Mac OS X, aunque esta integración depende en gran medida del sistema operativo que se instale y ejecute y los usuarios de Windows 98 y posteriores la apreciarán mucho más que los usuarios que instalen una versión anterior de Windows o cualquier versión de Linux. Afortunadamente para los usuarios que todavía no se han decidido a migrar a Mac OS X y continúan en entorno Classic, el programa también funciona con la versión 9.2.2 del sistema.

Pero para aprovechar al máximo las mejoras de potencia de esta versión el fabricante también hace la recomendación de usarlo con la versión 10.2.3 de Mac OS X o posteriores y una tarjeta gráfica acelerada para Quartz Extreme, como la GeForce de nVidia o la ATI Radeon.

Instalación

La instalación del programa es sencilla, basta copiar el icono de la aplicación desde el CD a la carpeta de aplicaciones de su disco duro y arrancarla. La primera vez aparece el típico diálogo de instalación con la licencia que debe aceptarse y el habitual léame, que conviene leer (aunque esté en inglés pese a que el resto de la aplicación está en español) ya que incluye recomendaciones sobre el uso y las limitaciones existentes.

Una vez hecha esta primera instalación la apicación muestra un diálogo en el que permite crear un nuevo disco duro virtual a partir de la imagen de disco contenida en el CD de instalación original, o bien crear un disco virtual vacío y realizar la instalación desde un CD original del fabricante y por último también es posible copiar todo el contenido de un disco virtual ya existente y crear una nueva copia.

En el primer caso se activan automáticamente las opciones de integración antes comentadas, incluyendo la aparición de un menú Inicio copia del menú Inicio de Windows en el Dock y un icono también en el Dock por cada aplicación Windows que se arranque.

Sin embargo, si realiza una instalación de cero con un CD original de Windows o utiliza una imagen de disco de una versión anterior de Virtual PC, comprobará que estas opciones no aparecen activadas y en el menú de Ajustes de Virtual PC, la última opción del menú Edición, indica simplemente que no está instalado pero sin dar ninguna pista.

Este hecho tampoco aparece bien explicado en el manual y un usuario novel puede tardar un cierto tiempo y sentirse frustrado hasta descubrir que para utilizar estas extensiones tiene que instalar determinadas adiciones mediante un menú que se muestra pulsando sobre un icono con forma de pieza de puzzle en la parte inferior de la ventana de Virtual PC y que indica de forma críptica “Instalar Aditions”.

Afortunadamente una vez descubierto este menú, la instalación de estas opciones es muy sencilla (mucho más de lo que resultaba hacerlo con versiones anteriores de Virtual PC) y después de aceptar la licencia que se muestra dentro de una ventana de Windows, el programa se instala, reinicia Windows e inmediatamente se muestra el menú Inicio en el Dock.

El proceso de instalación, tanto de la aplicación como de los sistemas operativos que se pueden usar, es muy sencillo aunque lento.

Integración entre entornos

Una de las principales ventajas de disponer de un entorno Windows dentro del Macintosh es que facilita la intercomunicación entre ambos de una forma mucho más amplia de lo que puede lograrse con dos ordenadores conectados entre sí mediante red local. La mayoría de las opciones que se explican en este apartado necesitan tener instaladas las adiciones mencionadas en la sección de instalación y por tanto si no le funcionan compruebe que tiene activas dichas opciones.

Una de las novedades de Virtual PC 6.0 es el ya mencionado icono de Inicio que aparece en el Dock y que muestra el contenido del menú inicio de la sesión Windows (98 o posterior) que se elija y que permite acceder a los programas y documentos de su sesión de Windows.

A priori este menú no parece tener mucha utilidad, pero esta se hace más aparente cuando se descubre que este icono permanece ahí incluso si se sale de Virtual PC y si en ese caso se elige una cualquiera de los programas o documentos, se arranca automáticamente Virtual PC, se pone en marcha la sesión correspondiente y se lanza el programa elegido. En resumen una forma más rápida y cómoda de acceder a algunos de los recursos de Windows.

Otra opción nueva es mostrar en el Dock los iconos de las aplicaciones que se han arrancado en el entorno Windows, aunque no con toda la funcionalidad que sería de esperar, ya que al hacer clic sobre cualquiera de ellos, la aplicación Virtual PC pasa a primer plano.

Para la mayoría de los usuarios la interacción más interesante se basa en el intercambio de información entre ambos entornos, un intercambio que ya podía considerarse excelente en la versión anterior de este producto. Por un lado es posible cortar, copiar y pegar texto entre ambos entornos sin ningún problema si el sistema operativo que se ejecuta en Virtual PC es alguna versión de Windows y realizando de forma automática la conversión de los caracteres extendido