La tendencia natural del ser humano es coordinar los movimientos de sus manos utilizando como referencia la información que obtiene mediante la vista. Aunque parezca mentira, un gesto tan cotidiano como el manejo de un ratón, en cuyo uso el movimiento de la mano y el de los ojos son similares aunque en sitios diferentes, es fruto de un aprendizaje que no en todos los casos resulta sencillo. De hecho, cuando un adulto utiliza un ratón por primera vez, suele hacerlo de forma torpe al igual que alguien acostumbrado a utilizar el ratón, necesitará algún tiempo para adaptarse al uso de una tableta gráfica. La única solución posible a este problema es unir el dispositivo de entrada de la información (lápiz óptico) con el dispositivo de salida (monitor). Esto es lo que han hecho en Wacom creando lo que ellos denominan Interactive Pen Display (algo así como monitor con lápiz interactivo). Aunque anteriormente ya tenía algunos de estos dispositivos en el mercado, la Cintiq 21 el la más moderna y grande de las tabletas-monitor hasta la fecha.

En el proceso de desembalaje e instalación llama la atención el soporte en forma de X que permite adaptar de forma sencilla la posición de la tableta según se vaya a utilizar como monitor convencional o como tableta. Además, en este soporte es posible rotar la tableta sobre su eje Z para adaptarse a la posición de nuestro trazo al dibujar como haríamos con una hoja de papel. Una vez encajado el monitor en el soporte el resto de la instalación es tan sencillo como conectar la clavija DVI al Mac o en su caso utilizar el adaptador DVI-VGA o DVI-D/DVI-I (incluidos), conectar el cable USB y la toma de corriente. La sensación una vez instalado es bastante robusta y sin embargo fácil de modificar la inclinación (aunque no la altura) mediante el uso de dos palancas laterales. Estas dos palancas están diseñadas de forma que con muy poco esfuerzo eliminan la presión necesaria para sujetar el monitor (algo pesado) en la postura deseada. En la parte superior trasera se encuentran los botones que permiten configurar el tipo de conexión que se ha utilizado así como el resto de características del monitor. Afortunadamente el incómodo acceso a estos botones sólo es necesario al instalar la tableta.

El monitor

Con un tamaño algo superior a las 21 pulgadas (conviene recordar que en los monitores TFT no existe margen sin utilizar) y una resolución de hasta 1.600 x 1.200 píxeles, permite realizar trabajos de maquetación con toda comodidad e incluso en el campo de la ilustración conservar espacio sin utilizar para desplegar las paletas flotantes de cada aplicación. En cuanto al brillo (250 cd/m2) y contraste (400:1) se pueden considerar bastante buenos si bien la velocidad de respuesta (50 ms) sí queda bastante por debajo del los monitores que hay en la actualidad. El ángulo de visión también es muy bueno con 85 grados en todas las direcciones y se agradece ya que está pensada para utilizarse cambiando la inclinación y por lo tanto la visibilidad constantemente.

La tableta

Las características de la tableta son muy similares a las de la Intuos 3 (ver Macworld 143, Enero de 2005) y destacan tanto su resolución de 5.080 líneas por pulgada como los 1.024 niveles de sensibilidad a la presión. Como en toda la gama de Intuos 3, los 4 botones completamente personalizables que se encuentran a cada lado (Express Keys) permiten realizar el trabajo de ilustración o diseño prescindiendo por completo de tener que acudir al teclado, cosa por otro lado necesaria para una cómoda utilización de la tableta.

También como, ocurre con sus otras hermanas (tabletas sin TFT), esta Cintiq 21 tiene a ambos lados de la pantalla unos rectángulos sensibles que es posible manejar con la punta de los dedos a modo de trackpad y que permiten desplazarse por el documento sobre el que se trabaja bien actuando como lupa o como barra de desplazamiento.

Las funciones de este pad “Touch Strip”, así como las de cada uno de los botones Express Key son completamente personalizables para cada una de las aplicaciones con las que se trabaje, lo que otorga a esta característica un nivel de flexibilidad excelente para adaptar las funciones de edición más utilizadas en cada uno de los programas directamente a los controles de la tableta. Idea que, de este modo, refuerza aún más la posibilidad de realizar todas las operaciones directamente desde la tableta monitor sin tener que despistarnos en utilizar adicionalmente otros dispositivos de entrada.

El lápiz

El lápiz incluido en la Cintiq 21 es exactamente el mismo que en la gama Intuos 3 con las mismas puntas de repuesto y las puntas Stoke Pen y Felt Pen para proporcionar un tacto más realista al dibujar. Teniendo en cuenta la diferencia de precio que hay entre una gama y otra no estaría de más que el lápiz simulador de aerógrafo no estuviese disponible como accesorio sino que viniese incluido de serie. De cualquier forma tanto el lápiz incluido como el portalápices están muy bien diseñados y resulta muy cómodo trabajar con ellos tanto por sus formas como por sus pesos.

Software

En el apartado de las aplicaciones incluidas sucede lo mismo. La Cintiq incluye el mismo software que la gama Intuos 3 compuesto por el controlador y la aplicación de dibujo artístico Corel Painter Essentials. Se agradecería mucho que dado el desembolso que supone adquirir una tableta de estas características ésta incluyese la versión completa de Painter.

Ergonomía

Sería un error por nuestra parte pasar por alto la ergonomía al hablar de una tableta-monitor que condiciona tanto la postura de la persona que la vaya a utilizar, y es precisamente en este apartado donde la Cintiq 21 tiene su verdadero punto flaco.

Por ejemplo, si se utiliza como monitor, la posición en la que queda la tableta es excesivamente baja, y teniendo en cuenta que no es posible ajustar su altura nos obliga a adoptar una postura de uso un tanto incorrecta.

Por otro lado, cuando se utiliza como tableta gráfica, la postura que se adopta es mucho más incorrecta en comparación con la situación expuesta con anterioridad, pero en este caso se puede decir que es imposible corregir este defecto que, por otra parte, han sufrido los diseñadores durante años con el uso de los tableros de dibujo tradicionales.

Lo que sí se debería intentar mejorar es la temperatura del producto (algo que por otra parte se nos antoja un tanto complicado), pues si bien durante el invierno puede resultar hasta agradable trabajar apoyado sobre una superficie templada, en verano seguro que será una sensación diferente.

Esta temperatura y el peso de la tableta hacen que trabajar con la Wacom Cintiq colocada sobre las piernas, tal y como sugiere el fabricante, sea poco menos que una utopía.

Conclusión

A pesar de los problemas ergonómicos difícilmente subsanables que presenta la nueva Wacom Cintiq 21 se puede decir que es muy cómoda de usar y sobre todo que resulta deliciosamente fácil aprender a trabajar con ella.

El realismo alcanzado con la posibilidad de pintar literalmente sobre la tableta unido a la variedad de sensaciones que aportan las diferentes puntas incluidas también es un factor destacable.

Por otra parte, la calidad del monitor es muy buena sobre todo en los aspectos que necesita el usuario al que va dirigido (diseñadores, ilustradores, etc.) y aunque flaquea en la velocidad de respuesta para el redibujado