Presentada el pasado mes de octubre la tableta Graphire A6 se encuadra en el segmento de productos de Wacom de gama doméstica por su concepción de “solución gráfica todo en uno”, que la hacen de uso fácil y cómodo para un usuario que pretenda integrar un ratón, un lápiz gráfico con una pequeña tableta y una aplicación gráfica con la que comenzar a experimentar. Las dimensiones de la tableta son, en efecto, reducidas, pero suficientes para abarcar con comodidad y sin saltos toda la pantalla de un equipo como el iMac (donde, evidentemente, se encontrará más a gusto que en una pantalla de 21 pulgadas). Ese reducido tamaño es el que hace definitivamente atractivo el conjunto, pues integra en un espacio de 20 por 20 centímetros escasos, el panel de dibujo y el soporte para el lápiz, que en el caso de Graphire no está suelto como una pieza aparte, cosa que sí ocurre en las tabletas Intuos y en otras de diferentes fabricantes.

Trazos inalámbricos

Otro de los atractivos del conjunto Graphire radica en el software que incorpora. Wacom suministra con la mayoría de sus productos, además del controlador correspondiente al dispositivo, una aplicación gráfica, normalmente una versión de Painter. En este caso se trata del primer Painter Classic, con el que se saca partido de sobra de las posibilidades de la tableta.

En estos controles se pueden definir las preferencias de ambos accesorios con total precisión. De entrada, el área de pantalla puede ser total o parcial, aunque con las dimensiones de la tableta es conveniente dejar el área a pantalla completa, porque el ratón abarca toda la superficie con pocos movimientos que se hagan. A menos que se trate de trabajar sobre detalles muy concretos de una imagen (por ejemplo, restaurar una fotografía, o dibujar con mucha precisión), el área de pantalla completa será suficiente para tener a nuestro alcance, con bastante precisión, toda la superficie de trabajo.

En este aspecto, cabe destacar que cada vez es mejor la precisión de los lápices que ofrece Wacom en sus tabletas, y éste de Graphire es un claro ejemplo de que las distancias entre alta y baja gama son cada vez más cortas. Para personalizar la sensibilidad y el trazado con el lápiz, el panel de control del dispositivo incluye unas pequeñas pizarras para probar con distintos tipos de niveles de presión. Ocurre lo mismo con la opción de borrador de trazos o de texto. También se pueden definir las funciones de los botones del lápiz, que están incorporados en un largo botón, en cuyos extremos se sitúa la función de clic o doble clic (por ejemplo). Existen opciones para disponer de funciones de cambio de modo, ejecución de guiones macro, menús contextuales, bloquear el botón, ignorarlo, etc. (aunque dos combinaciones habituales y funcionales pueden ser el clic y doble clic, uno en cada extremo). Otros ajustes pueden ser los de la inclinación del trazo, su dureza o sensibilidad, y guardar distintos conjuntos de ajustes para utilizarlos según cada necesidad (o restablecer los ajustes por omisión). El tacto del lápiz es correcto, pero no se apoya con suficiente equilibrio en el soporte que está incorporado en la parte frontal de la tableta, muy útil, por otra parte, aunque poco profundo. A diferencia de otros modelos, el lápiz carece de punta intercambiable, con lo que deberá cuidar al máximo el buen estado de ésta.

Ratón liviano

El ratón Graphire sí supone una novedad en la gama de productos Wacom, ya que es el primero del fabricante que no tiene bola de rotación en su interior, convirtiéndolo en uno de los más ligeros del mercado, con un peso de 68 gramos. De esta manera se elimina además el problema de la suciedad que se acumula en la bola del ratón, y que obliga a limpiarlo a menudo.

Desmontando la carcasa, se puede observar que un sensor activado por baja radiofrecuencia es el responsable de señalar en qué punto exacto de la pantalla está situado el puntero, siempre que se desplace a través de la tableta. Su funcionamiento es idéntico al de un ratón convencional con bola de desplazamiento, con la ventaja de que es inalámbrico, no necesita pilas, y además es muy ligero. Su diseño ergonómico permite utilizarlo a una persona diestra o zurda, ya que es simétrico.

Los botones del ratón también son personalizables en las mismas nueve funciones del lápiz, junto con las opciones extra del botón de navegación, que es un dial de goma antideslizable y que recorre de arriba a abajo o viceversa las páginas de un documento a una velocidad que también se puede ajustar según el movimiento del dedo por cada muesca de la rueda. La velocidad del clic o el doble clic puede regularse de igual manera en el panel de control de la tableta, del mismo modo que en el panel de control Ratón de Mac OS.

¿Tableta o alfombrilla?

En cuanto al funcionamiento en general de la tableta, es correcto y se adapta perfectamente al recorrido que se le señala. Con unas dimensiones tan pequeñas, puede dar la impresión al principio de que su superficie no va a bastar para abarcar con comodidad y precisión toda la pantalla o el lienzo en el que se desarrolle el trabajo que se está haciendo en ese momento. Pero no es así, y se acaba pareciendo a una alfombrilla normal y corriente, de forma que no sólo se puede sustituir por la tableta, sino que no se va a notar la diferencia en cuanto a tamaño que ocupa.

Conclusión

Wacom nos tiene acostumbrados a tabletas de gran calidad para todo tipo de públicos, y Graphire es uno de estos productos que hace accesible a todos los públicos una solución completa para superar las fronteras expresivas del ratón. Si está deseando deshacerse del incómodo ratón del iMac y quiere adentrarse en el mundo de la “pintura digital”, Graphire es un producto que se lo pone más que fácil, ya que con una mínima inversión tendrá todo lo necesario y con la calidad de uno de los fabricantes de más prestigio. –Alfonso Hernández

CALIFICACIÓN: ****/7,7 LO MEJOR: Ajustes de las funciones de lápiz y ratón. Formato de la tableta. LO PEOR: Soporte de lápiz inestable. FABRICANTE: Wacom. DISTRIBUIDOR: Atlantic Devices. Tel.: 93 804 01 60. Web: www.wacom.de. PRECIO: 16.900 PTA, IVA incluido. (101,6 EUR). Incluye Painter Classic.