Es probable que los lectores recuerden un curioso juego de simulación aérea que fue utilizado durante una reciente presentación de la tecnología OpenGL funcionando sobre Mac. Allí, Phil Schiller mostraba X-Plane, un simulador de vuelo desarrollado por Laminar Research. De lo que podemos dar fe, es que el planteamiento de este juego puede hacerle perder los nervios. Primero por la dificultad inherente a casi todos los juegos de simulación agravado por un manual que bien puede afirmarse que se trata de un tratado de aeronáutica. Si van leyendo el manual se sorprenderán por el rigor técnico con el que se tratan todos los asuntos relacionados con los instrumentos de navegación, llegando al punto de encontrar referencias bibliográficas a verdaderos libros sobre aeronáutica. El juego ha sido diseñado siguiendo las especificaciones de un proceso de ingeniería (blade elements analysis), destinado a predecir el comportamiento de los propulsores en los aviones y de los rotores en los helicópteros al someterlos a diferentes fuerzas.

Personalización total

Al instalar el juego quedan instalados sobre la máquina los módulos World Maker que le permite definir un sinfín de entornos para jugar con el simulador. Resulta realmente espectacular modelar el terreno con la textura aplicada y resulta un juego sin límites en la medida que podrá colocar cualquier elemento como torres eléctricas, estaciones de radio, edificios y hasta editar las características de centenares de aeropuertos que nos ofrece X-Plane.

Por otro lado, también se instala el Plane Maker, un módulo destinado para crear, más bien para personalizar, una serie de aviones y helicópteros que vienen definidos por defecto. En esta opción pueden elegirse multitud de aviones desde una avioneta Cesna, pasando por un helicóptero BlackHawk hasta un Concorde o un Boeing 777. Simplemente, espectacular.

Si a esto unimos que, de cada uno de los aviones o helicópteros puede controlarse los paneles de instrumentación, la fuerza del joystick, los estabilizadores, los rotores, etc, resulta un impresionante juego para pasar horas enteras delante del ordenador. El módulo más complejo de manejar es probablemente PartMaker para diseñar la superfice sustentadora del ala (Airfoil) y las propias alas. Esta parte, exige una correcta interpretación de las gráficas que se proporcionan al jugador y llevar algunos cálculos para los coeficientes. Una parte muy divertida dado que el jugador puede cambiar, muchas veces sin excesivo conocimiento de causa, los parámetros y ver lo que sucede cuando se pone a volar. Una vez que ha definido todos estos parámetros puede ponerse a jugar con sus preferencias. Destacan unos magníficos gráficos en el juego (nieblas, agua, etc) aunque el sonido deja un poco que desear.

OpenGL

La versión probada ha sido la 5.1 y exige tener una configuración de al menos 64 MB de RAM y un mínimo de 6 MB de memoria de vídeo para disfrutar de la aceleración gráfica 3-D que ofrece. El programa directamente instala OpenGL y los InputSprocket para utilizar los joystick más habituales. X-Plane ofrece unos gráficos de altísima calidad y unas texturas y efectos especiales formidables. Es importante recordar que para usar la versión 5.0 o posteriores debe tenerse una tarjeta aceleradora gráfica que soporte OpenGL. A modo de conclusión, no puede afirmarse que se trate de un juego divertido o de mucha acción. Requerirá de docenas de horas hasta llegar pilotar un avión en condiciones (por ello le recomendamos que empiece con una avioneta), y más si se añade el que está todo en inglés. Un juego, no tan juego y perfectamente orientado a pilotos y aficionados a la verdadera simulación aérea.

CALIFICACIÓN: ****/8,0 TÍTULO: X-Plane. FABRICANTE: Laminar Research. DISTRIBUIDOR: Hipermac. Tel.: 91 320 46 93. Web: www.hipermac.com. PRECIO: 8.900 PTA + IVA. (53,54 EUR).