La apuesta de Apple por el mercado corporativo se sigue manteniendo activa con el nuevo Xserve G5, el lógico sucesor del Xserve original, con el que tiene importantes diferencias pero con el que mantiene también grandes similitudes, tanto en el lado positivo como en el lado negativo. Para este primer contacto hemos probado el modelo dual G5 a 2 GHz, el más potente que ofrece Apple actualmente.

La primera impresión que se tiene al desembalar el equipo es la misma que con el Xserve original. El frontal plateado de una U de altura (4,45 centímetros) oculta en realidad un fondo extremadamente largo, más de setenta centímetros y un peso considerable. Estas dimensiones, como ya se comentó al estudiar el Xserve original, pueden estar motivadas por aspectos estéticos pero también por un cierto interés económico; ya que son muchas las salas que cobran el hospedaje de servidores según la altura de los equipos y por tanto un equipo de una U es más barato de hospedar.

El frontal muestra una diferencia significativa con respecto al Xserve original. Este tenía en esta parte delantera espacio para cuatro unidades de disco, mientras que en el Xserve G5 se ha eliminado una de estas bahías que ha sido sustituida por dos tomas de aire. Sin embargo esto no implica una disminución de la capacidad, ya que las mejoras en almacenamiento han permitido que, en lugar de los discos de 120 GB del Xserve original, este modelo pueda incorporar hasta tres discos Serial-ATA de 250 GB.

En la parte trasera destacan más los parecidos ya que esta nueva versión continúa manteniendo una sola fuente de alimentación, lo que puede ser la carencia más grave de un equipo pensado para tener un funcionamiento de 24 horas y 365 días al año. Cierto que los servidores de tamaño similar de otras empresas destacadas del mercado, como Sun o Dell, tienen también una sola fuente de alimentación, pero estas empresas disponen de un catálogo más amplio de servidores y los modelos superiores ya incluyen fuentes de alimentación redundantes (algo que incluso está disponible de forma opcional en los servidores Dell 1650 y 1750) y si bien el incluir una fuente de alimentación redundante hubiera encarecido el producto, Apple podría haber optado por una solución intermedia, como incluir una toma para una fuente redundante externa como hacen otros fabricantes.

Una vez destacada esta similitud, hay que indicar que las diferencias en esta parte trasera son pequeñas y se centran principalmente en la redistribución de elementos, incluyendo dos puertos Gigabit Ethernet en cobre conectados a la placa base (en el modelo anterior también había dos puertos pero uno dependía de una tarjeta PCI), dos puertos FireWire 800 y dos puertos USB 2.0.

En el interior

Las diferencias más importantes de este equipo con respecto al anterior están en su interior, y no por la distribución de los componentes sino por la potencia.

La parte frontal está ocupada por las bahías de discos duros y la unidad de CD-ROM (no incorpora lector de DVD ni grabadora) y en la parte central se pueden ver los dos imponentes bloques de los procesadores G5, detrás de las cuales se encuentran las ranuras de memoria y finalmente la fuente de alimentación y los conectores para las tarjetas PCI de expansión. Disposición similar a la que tenía el Xserve original y muchos otros servidores del mercado.

La arquitectura del Xserve G5 está orientada para proporcionar un rendimiento elevado y aunque teóricamente puede parecer que sus especificaciones son las muy similares a las de un Power Mac G5 equivalente, hay ciertas diferencias importantes. La velocidad de la memoria de ambos equipos es de 400 MHz, pero la del Power Mac G5 es memoria SDRAM estándar, mientras que el Xserve emplea memoria ECC con corrección de errores, proporcionando más fiabilidad que el equipo personal.

Otra diferencia importante son los puertos Gigabit Ethernet. El Power Mac G5 tiene un sólo puerto Gigabit Ethernet, mientras que el Xserve incorpora dos, cada uno con su controlador independiente permitiendo obtener el máximo rendimiento en cada uno de ellos. Pero estos puertos tienen una característica diferenciadora importante, ya que los del Xserve soportan el llamado “VLAN trunking”, también conocido por el nombre del estándar en el que se basa: 802.1q. Con esta tecnología es posible configurar un puerto Ethernet como si fueran varios virtuales, teniendo cada uno su dirección IP diferenciada, pudiendo emplearse uno para un servidor web de una empresa, otro para otro servidor web, un tercero para una red de datos interna (que no será visible por los otros puertos) etc., con la única condición de que el equipo de comunicaciones al que se conecta (normalmente un switch) soporte esta tecnología. Una vez creada cada VLAN en las preferencias de Red, se muestra como un interfaz independiente que puede configurarse igual que uno físico.

En las medidas realizadas se obtuvo un rendimiento ligeramente superior del Xserve, especialmente en el apartado de acceso a disco, aunque ambos equipos incorporan la misma tecnología, discos Serial ATA con bus de 150 MB por segundo para cada uno, y la diferencia está dada por todo el diseño del equipo, no por los discos en sí. Estas medidas de rendimiento no incluyen, evidentemente, el vídeo, ya que aunque es posible instalar a este equipo un monitor, teclado y pantalla, no es recomendable usarlo como ordenador de trabajo personal, aunque sólo sea por el ruido que producen todos sus ventiladores.

El equipo incluye ocho zócalos para módulos DIMM de memoria, que le proporcionan la misma capacidad de crecimiento que un Power Mac G5: 8 GB. Además de la instalación de memoria la única intervención que se puede hacer es la colocación de una tarjeta PCI, ya que al contrario que el Power Mac G5 torre los discos duros como se ha comentado son insertables en la parte frontal en caliente, es decir sin necesidad de apagar el servidor.

Esta primera visión del interior y de las especificaciones técnicas del equipo muestran que es muy similar al G5 Torre de doble procesador a 2 GHz, algo lógico ya que los ingenieros de Apple lo que han hecho ha sido aplicar un diseño muy similar a una distribución pensada para su instalación en centros de procesos de datos.

Software

El sistema operativo en este caso es Mac OS X 10.3 Server (consulta el primer contacto publicado en Febrero de 2004), y aunque visualmente es muy similar a la versión de Mac OS X Server incluida con el Xserve G4, incorpora las mejoras que ya se han visto en la versión estándar de Mac OS X 10.3, como por ejemplo el servidor de correo, que ha sido sustituido por Postfix.

Junto a ello se incluyen las herramientas para la administración remota del equipo, siendo el eje central de éstas el programa Server Admin, que permite arrancar y parar los distintos procesos, así como configurar gran parte de los servicios, como los usuarios y grupos, el servidor de correo, los dominios, el servidor web, etc.

Un punto crítico es la instalación inicial es que es posible hacerla por línea de comandos, pero no es sencillo y hasta realizar la configuración inicial es útil conectar al equipo una pantalla, teclado y ratón. Otra opción que utilizamos en las pruebas fue configurar el Xserve para que arrancase en modo de disco duro, y conectándole un portátil por FireWire para hacer toda la configuración inicial. Otra situación en la que no son útiles las herramientas d