Nadie me tiene que convencer que Apple está a la cabeza cuando se trata de diseñar el hardware de iPad. El iPad Pro de 2018 era tan rápido que, más de dos años después, puede manejar prácticamente todo lo que le eches. El iPad Pro de 2020 ofrecía esencialmente la misma velocidad, y no importó.

Ahora llega el iPad Pro de 2021, que es todavía más extremo en cuanto a prestaciones. Incluir un procesador M1 no va a hacer que se mejore el rendimiento tanto como en un Mac, puesto que el iPad Pro siempre ha utilizado un procesador de Apple eficiente energéticamente.

Pero sigue siendo una actualización de dos generaciones de procesadores, y eso importa. Un nuevo panel en el modelo más grande le permite a Apple establecer un nuevo estándar de brillo y rango dinámico. Thunderbolt acelera la conectividad del iPad con otros dispositivos.

Y aún así, en 2021, parece que sea la misma historia: Apple brilla en el hardware, y en el software... bien, el software se queda atrás, para decirlo de alguna manera. Apple ha fabricado un coche deportivo espectacular, ¿pero dónde están las carreteras donde poder conducirlo?

Un panel Pro, ¿para qué?

El nuevo iPad Pro de 12,9" tiene una pantalla Liquid Retina XDR y usa la tecnología miniLED. Añadir esta tecnología influye en el físico (el iPad ha pasado de 5,9 mm a 6,4 mm de grosor, y de 641 g a 682 g, pero también en su coste (desde 1.199 €, 100 € más caro).

El resultado, no obstante, es una pantalla brillante que ofrece un rango dinámico increíble, ideal tanto para fotógrafos como videógrafos profesionales por igual. (Seguramente también será perfecto para ver películas.)

Pero más de cinco años después de que Apple introdujera el iPad Pro, dice mucho que Apple sigue demostrando el nivel de sus pantallas profesionales utilizando apps externas. Por muy impresionante y entusiasmado que esté sobre las apps Affinity Designer y la potencia de edición de vídeo de LumaFusion, me deja perplejo que Apple siga presumiendo de otro iPad, con mejoras de hardware impresionantes, sin mencionar a Final Cut Pro.

¿Cómo se supone que debemos entender esto? ¿Que el equipo de hardware de Apple piensa que el iPad es un vehículo en el que se puede incluir prestaciones increíbles de última generación, pero que los equipos responsables de las propias app profesionales de Apple creen que el iPad no merece la pena?

Soporte Thunderbolt, ¿para qué?

Con el anuncio del soporte Thunderbolt/USB 4 en estos nuevos modelos iPad Pro, me traslado al pasado. En 2018, cuando Apple lanzó el primer iPad Pro con un puerto USB-C en la parte inferior, no actualizó el software para leer todos los contenidos de un pendrive cuando lo conectabas. El hardware era potente, pero el software no.

Análisis iPad Pro 2021

¿Y qué hay del soporte para monitores externos? Los nuevos iPad Pros son compatibles incluso con pantallas externas más grandes, incluido el Pro Display XDR de Apple. Las apps de vídeo de terceros pueden beneficiarse de esto para mostrar vídeo de alta resolución e incluso algunas pantallas analíticas. Está bien, pero si quieres mostrar la propia interfaz del iPad, tendrás una versión de lo que se ve en la propia pantalla del iPad con barras negras laterales.

Eso es porque, pese a que Apple añadió compatibilidad para dispositivos apuntadores externos y un cursor en pantalla para el iPad hace un año, realmente el iPadOS no deja mover apps a una pantalla externa más grande. El propio dispositivo sí que lo soporta (al fin y al cabo, los dispositivos macOS con el mismo hardware pueden hacerlo), pero el software no. Toda esa potencia, y sin servir para nada.

Un M1, ¿para qué?

Este es el quid de la cuestión: la decisión de Apple de incluir en el iPad Pro un procesador M1. No lo cuestiono como estrategia de marketing. La prensa ha respondido muy bien al M1, así que es un acierto traerlo al iPad Pro. (En realidad, el M1 es una evolución de los procesadores de Apple que se han incluido en el iPad Pro durante años, así que la realidad es que el Mac ha adoptado el procesador del iPad Pro, y no al revés.)

Ahora, hay un problema con este marketing inteligente: dibuja un paralelismo directo entre el iPad y el Mac. Y mientras el Mac definitivamente falla en algunas áreas (sin pantalla táctil o compatibilidad con el Apple Pencil, por ejemplo), puedes hacerlo todo en un Mac, incluso ejecutar algunas apps pensadas para el iPad.

El iPad Pro, en cambio, no puede hacer todas esas cosas "profesionales" que un usuario profesional que esté dispuesto a comprar un dispositivo a partir de 1.199 € que puede que quiera hacer. No pueden ejecutar apps para Mac (aunque si conectas un teclado y un trackpad, ¡sí que podrías!), y Apple ha fracasado en fabricar versiones optimizadas para el iPad de sus propias apps profesionales.

Análisis iPad Pro 2021

Lo que hace al iPad Pro tan bueno es que, aunque su parte fundamental es una simple tablet táctil, sus usuarios pueden transformarla en lo que quieren que sea. Pueden añadir solo un teclado, o solo un ratón, o una combinación de teclado y trackpad, o un Apple Pencil. Con cada combinación, el iPad cambia. A no ser que quieras usar una app para Mac, o Logic Pro, o Final Cut Pro, o Xcode.

¿Debería Apple añadir algún tipo de máquina virtual para macOS compatible con un iPad Pro con M1 al conectarlo al Magic Keyboard o a un monitor externo? No lo sé, es una pregunta complicada y podría ser algo extraño. Pero ahora que sé que el iPad Pro tiene un M1 dentro, parece una pregunta normal. Y si la respuesta correcta es fabricar apps para iPad que obvien la necesidad de tener funciones que existen en el Mac y no en el iPad, entonces bien, veámoslas.

Sabemos de lo que el M1 y Thunderbolt son capaces. Ahora que se ha anunciado el nuevo iPad Pro, el foco está en la próxima versión de iPadOS, que llegará en junio en la Conferencia de Desarrolladores de Apple. Quizás el iPadOS 15 cumpla finalmente la promesa del hardware del iPad Pro. Siendo alguien que utiliza el iPad Pro cada día, así lo espero.

Artículo original publicado en Macworld US.