La segunda generación de iPad Pro de 12,9” (2018) ha hecho su debut recientemente a un precio muy similar al que presenta el portátil MacBook Air también de 2018. Cada uno cuenta con su versión particular de sistema operativo, uno con iOS y otro con macOS. Veámos cuál te conviene en función de tu trabajo.

Visto esto, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Puede un iPad Pro reemplazar a un Mac? Analizamos y comparamos si verdaderamente un iPad Pro te permite hacer lo mismo que un MacBook Air y aquellos casos en los que es mejor solución.

iPad Pro 12,9” (2017) vs MacBook Air: Análisis comparativo

La nueva generación de iPad Pro de 12,9 pulgadas está a la venta desde el pasado mes de noviembre a un precio recomendado que parte de los 1099 € para el modelo más básico.

Si incluyes accesorios imprescindibles como es el caso del nuevo lápiz Apple Pencil (135 €), así como su teclado Smart Keyboard Folio (219 €), el precio asciende rápidamente hasta los 1.453 €.

De este modo, acabamos de superar la cifra de los 1.349 € que es lo que cuesta el modelo de MacBook Air de 13 pulgadas, también presentado a finales de este mismo año, lo que implica que económicamente hablando, el coste de ambos equipos se encuentra a la par.

iPad Pro vs MacBook Air: Hardware y configuración

La nueva generación de iPad Pro de 12,9 pulgadas ya se encuentra a la venta. De hecho, puedes consultar nuestra vídeo review realizada al iPad Pro (2018) de 11 pulgadas que llevamos a cabo hace tan solo unas semanas.

Dimensiones, peso y conectividad

Ambos equipos son la esencia de la movilidad extrema, tanto en el apartado de tableta, como en el de portátil. En el caso del iPad Pro, el nuevo diseño con el que se prescinde de la botonera Touch ID, hace posible que la mayor parte de su pantalla frontal sea área de trabajo.

Hay ligeras diferencias en dimensiones y grosor entre el iPad Pro de 11 pulgadas y el de 12,9 pulgadas. Si nos centramos en el iPad Pro (2018) de 12,9 pulgadas, diremos que su grosor es de tan solo 5,9 mm, con unas dimensiones de 280 mm de largo por 214 de ancho.

También destaca por su ligereza frente al nuevo MacBook Air, dado que pesa 631 gramos, mientras que el portátil pesa 1250 gramos. Las dimensiones del MacBook Air también se incrementan hasta los 304 mm de largo por 212 mm de ancho. El grosor también es superior, de 15,6 mm.

En base a estas cifras, el peso del portátil es casi el doble que el del iPad Pro, pero hay que tener en cuenta que al iPad Pro habrá que añadirle la funda Smart Keyboard Folio si quieres producir contenidos del mismo modo que habitualmente lo haces con un portátil.

A efectos de conectividad, ambos vienen bastante limitados aunque como parece evidente, lo que ofrece el MacBook Air es de mucho más valor que lo aportado por el iPad Pro. Sin embargo, hay que valorar muy positivamente que por primera vez, Apple ofrezca un iPad con conector USB-C.

Si lo que quieres es un equipo portátil al que le puedas conectar pantallas adicionales cuando llegas a tu puesto de trabajo, tu elección debe ser la del MacBook Air con pantalla Retina. Dispones de 2 puertos Thunderbolt 3 (USB-C), otro USB-C 3.1 y otro DisplayPort.

El iPad Pro (2018) te resultará muy práctico en el día a día para consultas web, alimentar bases de datos o para un entorno de aplicación dedicada. Es el caso típico de un comercial que visita a clientes.

Sin embargo, el MacBook Air con pantalla Retina incluye un completo teclado de 79 teclas retroiluminadas por LED entre las que se encuentran 12 de función. Junto a ellas, el trackpad Force Touch con control de puntero y sensibilidad a la presión.

Todo lo necesario para la introducción de texto o responder a algo más que simples correos rápidos que casi pueden gestionarse desde el propio móvil.

Consumo de contenidos

¿Qué sucede con todos aquellos usuarios que lo que persiguen es contar con un dispositivo de consumo de contenidos? Es un área donde sin duda alguna, el iPad Pro sobresale por encima del resto de dispositivos por toda una serie de factores.

Es cierto que el nuevo MacBook Air (2018) cuenta por vez primera con pantalla Retina, pero el iPad Pro (2018) tiene una pantalla LED Liquid Retina con tecnología IPS de 12,9 pulgadas, resolución de 2.732 x 2.048 píxeles y 264 ppp. La del MacBook Air es de 227 píxeles por pulgada.

Hablar de contenidos multimedia es hablar igualmente de vídeo y calidad de audio. El nuevo MacBook Air ha mejorado esta faceta con altavoces estéreo y tres micrófonos, pero el iPad Pro (2018) dispone de cuatro altavoces repartidos estratégicamente por su superficie.

De hecho, las carcasas de los altavoces del iPad Pro se han mejorado en el cuerpo del mismo, de manera que es posible producir un rango de frecuencias más amplio, con un volumen y un audio mejorados que parecen proceder del centro de la pantalla.

En definitiva, ofrecen una experiencia de sonido mucho más envolvente a la hora de jugar a títulos o ver series y películas, aunque pensamos que los sonidos graves todavía tienen margen de mejora.

El único aspecto de sonido que podrás abordar mejor con el MacBook Air que con el iPad Pro es que por vez primera el conector mini jack de auriculares desaparece de la tablet de Apple, con lo que tendrás que valerte de utilizar auriculares inalámbricos.

Especificaciones

Los dos equipos, tanto el iPad Pro (2018) como el MacBook Air (2018) han sido actualizados este año, con lo que se equiparan bastante a la hora de manejar hilos de ejecución y potencial de procesamiento.

El iPad Pro cuenta con el chip A12X Bionic con arquitectura de 64 bits. El MacBook Air, por su parte, dispone de una configuración de procesador Intel Core i5 a 1,6 GHz con posibilidad de elevarlo hasta los 3,6 GHz.

Le acompañan al MacBook Air unidades de almacenamiento SSD PCIe de 128 o 256 GB, así como 8 GB de memoria. El almacenamiento se amplía con posibilidad de alcanzar lo 1,5 TB.

En el caso del iPad Pro (2018) con pantalla Retina, ahora es posible adquirir cuatro configuraciones diferentes de almacenamiento, que pueden variar entre los 64, 256, 512 GB o 1 TB. Así, el modelo iPad Pro de 1 TB de capacidad alcanza el precio de 1.929 €.

En el caso del MacBook Air (2018), por vez primera podemos optar por adquirir 16 GB de memoria RAM. A nivel de capacidad de almacenamiento, podemos estirar la elección hasta 1,5 TB, lo que incrementa el precio en cerca de 1.000 € más, resultando un equipo de 2.849 €.

La conclusión final es que Apple ha estado varios años sin actualizar la configuración del MacBook Air, de tal modo que muchos usuarios llegaron a pensar que no habría nueva generación.

Con los nuevos lanzamientos hemos podido comprobar como la pantalla Retina y las mejoras de procesador y memoria no han hecho otra cosa que dotarlo de mejores aptitudes, garantizando un mejorado rendimiento a la hora de editar vídeos de alta resolución.

Si el nuevo iPad Pro (2018) garantiza plenas capacidades de edición de vídeo nativo a 4K sin mostrar síntomas de ralentización, el nuevo MacBook Air no se queda corto, con el aliciente de contar con los procesadores Intel Core de octava generación. Ambos perfectamente válidos para darlo todo en la edición.

Sistema Operativo y Aplicaciones

Ambos modelos de equipos vienen con las últimas versiones lanzadas este mismo año por Apple, iOS 12 vs macOS Mojave. La potencia de la sencillez reza el lema de la última versión de escritorio de Apple, frente a la simplicidad que ya ha demostrado iOS 12.

Es evidente que cada sistema operativo está desarrollado de forma que pueda aprovechar al máximo las posibilidades del equipo en el que corre. El iPad potencia la multitarea y la pantalla dividida para tener diversas ventanas abiertas de manera simultánea.

En el caso del MacBook Air, ya no es necesario desplazarse hacia abajo para continuar leyendo un correo. Su nueva pantalla Retina aprovecha al máximo las resoluciones altas, así como la posibilidad de compaginarla con una pantalla externa adicional.

El sistema operativo macOS Mojave permite ejecutar diversas aplicaciones abiertas al mismo tiempo con la posibilidad de cambiar entre ventanas activas con un solo clic del trackpad.

Algunas personas pensarán que usar un trackpad es más rápido y eficiente que usar una pantalla táctil, pero desde Macworld pensamos que esto se debe más a las preferencias particulares de cada uno que a cualquier otra cosa. En ambos casos la inmediatez es asombrosa.

Donde parece que el iPad Pro todavía no puede competir con el MacBook Air es en la ejecución de aplicaciones profesionales, aunque pueda parecer irónico por el apellido del producto.

Durante mucho tiempo, los desarrolladores se han quejado de que las políticas de la App Store de Apple actúan como una barrera para aquellos que quieren crear versiones iOS de aplicaciones Mac. Las aplicaciones profesionales pueden llegar a costar cientos de euros más que las desarrolladas para iOS.

Los usuarios de Mac suelen contar también con versiones de prueba antes de proceder a la compra, pero lo mismo no puede decirse de la App Store de iOS, donde no suele haber muestras de evaluación gratuitas. 

La otra ventaja del software del iPad Pro viene asociada al uso del lápiz digital Apple Pencil, un apartado en el que el MacBook Air ni pinta ni corta, la verdad. Así pues, mientras que en el MacBook Air encontrarás programas más profesionales, con el iPad Pro tendrás el handicap de poder desarrollar tu creatividad.

Accesorios

Es evidente que los creativos que a estas alturas sigan utilizando un MacBook Air habrán tenido que recurrir a la compra adicional de una tableta gráfica dedicada, ya sea de Wacom o de la propia Apple, con el fin de obtener resultados similares a los usuarios del iPad Pro.

Una tableta decente como la Wacom Intuos Pro cuesta en torno a los 299 €. No es algo que uno se plantee cuando acabas de desembolsar 1.500 € en tu nuevo MacBook Air.

En el apartado del iPad Pro, el Apple Pencil no está incluido de serie en el equipo, pero supone una inversión de 135 € en el caso del modelo de segunda generación para los nuevos iPad Pro, y de 99 € en el caso de los iPad de generación anterior.

Las posibilidades que ofrece el Apple Pencil a la hora de dibujar un boceto son inimaginables, escaneando su señal 240 veces por segundo cuando se detecta el lápiz, lo que le otorga al iPad Pro el doble de cantidad de datos que normalmente recoge. 

Detecta distintos niveles de presión, lo que permite conseguir grandes logros con el sombreado, además de producir imágenes más reales que nunca. Así pues, el Apple Pencil es un accesorio fascinante muy recomendado incluso para todos aquellos que no tienen dotes artísticas.

Puedes consultar en este artículo los mejores stylus para ipad, iPad Pro y iPad mini si lo que buscas son alternativas al Apple Pencil.

Nuestro veredicto

Tras abordar todos los puntos anteriores y regresando a la pregunta original de si ¿Puede un iPad Pro reemplazar a un Mac?, con el panorama actual de equipos Apple recientemente actualizados, no resulta sencillo responder.

De hecho, habría que complementarlo con otra serie de cuestiones de gran valor como: ¿para qué vas a utilizar el iPad Pro?, ¿eres un creativo?, ¿editas vídeos o fotos a diario? o ¿simplemente quieres un iPad Pro más grande para ver contenidos y jugar?

Es en este último aspecto donde cobra sentido el adquirir un iPad Pro en detrimento del MacBook Air. Ambos han mejorado las autonomías y los tiempos de funcionamiento, pero es otro apartado en el que el iPad Pro sigue exhibiendo una ventaja clara.

La batería del iPad Pro (2018) de 12,9 pulgadas con pantalla Retina ofrece un consumo de 36,7 vatios hora, lo que a la práctica se traduce en una autonomía que puede alargarse hasta las 14 horas de uso viendo vídeo o navegando por la web.

En el caso del MacBook Air, los tiempos han mejorado pero la pantalla Retina también le pasa factura al portátil, hasta el punto de quedarse en valores que rondan las 10 horas de uso. De este modo, la autonomía es otro punto que juega a favor de la tableta.