Es fácil echarse para atrás al ver el precio del Magic Keyboard de Apple, que pide 399 € por la versión para el iPad Pro de 12,9". Eso es así sobre todo teniendo en cuenta que cuesta prácticamente lo mismo que el modelo de entrada del iPad de 10,2.

Pero si quieres sacarle el máximo provecho a tu iPad Pro, considero que es un accesorio imprescindible. Igual que ocurre con la funda con teclado para el Surface Pro 7 de Microsoft, el Magic Keyboard para iPad Pro ofrece una experiencia única que acerca los iPad Pros a los portátiles tradicionales.

Como esperarías de un producto oficial de Apple, se ha tenido en cuenta cada mínimo detalle del Magic Keyboard, desde el hecho que el teclado no toca la pantalla cuando está plegado hasta la inclusión de un segundo puerto USB C para una mejor experiencia de carga.

Muy en la línea de Apple, el iPad Pro se coloca en su sitio utilizando imanes y no hace falta emparejar la tablet, ya que se conecta al entrar en contacto con la parte de atrás. Además de ofrecer un look pulido, también es muy fácil quitar el iPad del teclado si quieres utilizarlo simplemente como tableta.

Pero, por supuesto, la estrella de su diseño es indudablemente la bisagra voladiza. Su diseño único hace que, una vez colocado, el iPad parece que está flotando por encima del teclado, como si fuera magia.

Podrás ajustar el ángulo entre 90 y 130 grados. Es cierto que esto es algo restrictivo comparado con el Surface Pro 7, pero el Magic Keyboard resulta suficientemente estable para ser usado en tu regazo. ¡No puede decirse lo mismo de una tablet híbrida de Microsoft!

La función de retroiluminación utiliza el mismo mecanismo de tijeras de los últimos MacBook Pros, que ofrecen una gran mejora respecto al sistema de mariposa utilizado en modelos anteriores y el Smart Keyboard Folio para iPad.

Con un recorrido de 1 mm y una satisfactoria respuesta al hacer clic, realmente ofrece una experiencia muy superior a la de antes. De hecho, tanto es así que he estado utilizando el iPad Pro y el Magic Keyboard en vez de mi MacBook Air de 2018 desde que llegaron a casa.

El trackpad, si bien algo más pequeño de lo que encontramos en un portátil tradicional, ofrece una nueva forma de interactuar con tu iPad Pro. Introducido junto a una nueva gama de iPad, la compatibilidad del iPadOS con el trackpad ha sido revolucionaria, ya que mejora la experiencia a la hora de editar textos, hojas de cálculo o vídeos.

En un principio, era algo reticente a usar un sistema operativo táctil con el cursor, pero en pocos minutos ya se convirtió en mi método de preferencia.

El cursor es circular, pero adopta otras formas según la tarea que estés realizando. Morfa en el símbolo ‘|’ al que estamos acostumbrados al teclear y también se adapta a iconos y botones de su alrededor para que sea más fácil seleccionar elementos pequeños. Además, la velocidad del cursor viene determinada por tu velocidad al deslizar, y eso hace que sea más fácil mover el cursor rápido de un lado a otro de la pantalla.

También tiene otros gestos muy prácticos similares a los de macOS que te permiten cambiar de aplicación rápidamente. La función de arrastrar y dejar ir también se adapta bien con el trackpad.

Y si a eso le sumas los modos Split View y Slide Over, tienes delante de ti la alternativa perfecta a un portátil. Por supuesto, esto dependerá del portátil que tengas en la actualidad, pero lo cierto es que personalmente he utilizado el iPad y el Magic Keyboard constantemente tanto para trabajo como para jugar y no he necesitado usar mi portátil.

Hay apps para iPad muy útiles como Pixelmator o Microsoft Office que ofrecen lo que necesito en mi día a día. El hecho de que Safari muestre ahora las páginas completas y no versiones optimizadas para móvil significa que puedo usarlo para webs como Google Hangouts sin tener que descargar la app dedicada.

Ciertamente, puedes usar cualquier teclado y trackpad Bluetooth y obtener una experiencia parecida en términos generales, pero no es lo mismo que tener una funda delgada que te permite sacarle el máximo rendimiento a tu iPad (sobre todo si eres uno de aquellos que trabaja en cualquier lugar).

Con esto no quiero decir que el Magic Keyboard sea perfecto. No hay teclas que te permitan ajustar el brillo o controlar la música ni otras que sí que encuentras en otros teclados. Además, la batería del iPad se agota fácilmente usando el teclado, pero no cabe duda que es la mejor funda con teclado disponible hoy. Siempre podemos esperar que la segunda generación sea mejor, ¿no?

Artículo original publicado en TechAdvisor UK.