Apple es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma, y nunca se sabe a ciencia cierta lo que está tramando. Tal vez la compañía tenga un as escondido bajo la manga: una nueva tecnología o solución que no hayamos visto antes y que de repente haga que los teléfonos plegables sean interesantes para las masas.

¿Pero sabes qué? En realidad no parece que vaya a ser así.

Los smartphones plegables llevan ya unos cuantos años en el mercado. El más entusiasta del mercado ha sido Samsung, que quiere que pleguemos nuestros teléfonos tanto en formato pequeño (Galaxy Z Flip) como grande (Galaxy Z Fold), pero no siempre ha recibido aclamación universal.

El lanzamiento de este último no fue lo bien que habrían esperado, y sufrió un embarazoso revés cuando periodistas y aquellos que los probaron lo doblaron (es decir, utilizaron la característica que define al producto) y se rompió.

Desde entonces, Samsung ha mejorado y desarrollado sus plegables, e incluso ha conseguido venderlos a unos precios no del todo descabellados. Pero la pregunta sigue siendo: ¿por qué plegar los teléfonos? ¿Quién necesita un iPhone plegable?

¿Qué sentido tiene?

Hasta ahora, Apple ha parecido no estar interesada en los plegables. Se ha filtrado alguna que otra patente relacionada con los plegables de la compañía, pero las patentes son un indicador poco fiable de lo que realmente ocurre en una empresa.

Si los teléfonos plegables fueran realmente el futuro, estos dispositivos no se habrían quedado en la fase de investigación y desarrollo. Se habrían lanzado y vendido a lo grande.

Entonces, ¿por qué no hay un iPhone plegable?

La gran ventaja con la que se asocian los teléfonos plegables es que un dispositivo bastante pequeño puede convertirse en uno plano de un plumazo. Teléfono primero, tablet después.

Inteligente, ¿verdad? No necesariamente. Esto hace que el diseño sea decididamente más caro y frágil, mientras que el teléfono es más grueso cuando se pliega que un smartphone "plano" estándar.

¿Con qué frecuencia se necesita realmente una tablet en el bolsillo? La mayoría de las interfaces móviles se adaptan bien a las grandes pantallas de los smartphones actuales. Pagar facturas, navegar, socializar... La mayoría de las cosas funcionan bien en el móvil. Instagram ni siquiera existe en formato iPad.

Posiblemente, si tienes que revisar las hojas de cálculo de Excel, puede que quieras que quepan más celdas en la pantalla. Pero en ese caso probablemente quieras también un teclado y un ratón.

Y quizás el argumento más fuerte para que Apple no lance un iPhone plegable es la competencia interna. ¿Por qué arriesgar sus ventas de iPad lanzando un iPhone híbrido?

Además, sabemos que a Apple nunca le han gustado los dispositivos híbridos de ningún tipo. Apple se ha saltado los netbooks, las pantallas táctiles en los ordenadores y el tipo de híbrido Mac/iPad que se rumoreó durante unos años en la década de 2010. Los diseños híbridos conllevan compromisos, y muchas veces los compromisos introducen más problemas nuevos de los que resuelven en primer lugar.

Una solución en busca de un problema

No, los teléfonos plegables son un interés marginal. Una solución extraña para los entusiastas, si somos amables. Una curiosidad para los aficionados a la tecnología que pagan por probar los productos de otros.

Es importante no confundir la novedad con la innovación. No todas las nuevas tecnologías merecen sobrevivir. Apple no hará un teléfono plegable porque los teléfonos plegables son fundamentalmente un concepto demasiado pensado e innecesariamente complicado.

Los teléfonos plegables no son una solución a un problema claro. Son una solución en busca de un problema, y por esa razón es muy poco probable que Apple lance un iPhone plegable.

Artículo original publicado en MacWorld Suecia.