De igual manera que los consejos de verdad los encontramos en los comentarios de un artículo, los cambios realmente interesantes de los sistemas operativos de Apple suelen ser detectados por desarrolladores una vez se ha acabado la keynote de la WWDC. Aquello de lo que Apple quiere hablar no siempre es aquello de lo que merece la pena hablar.

Un ejemplo claro ocurrió en la WWDC 2020 con la nueva posibilidad de configurar tus apps predeterminadas de correo y navegador en el iOS 14. Ninguno de los ponentes mencionó esta novedad, pero alguien la vio en letra pequeña en una de las diapositivas de la presentación.

Esto es algo que los usuarios de iPhone llevan reclamando desde que Craig Federighi vestía con pantalones cortos por razones obvias. Si no puedes configurar Chrome o Dolphin como tu navegador predeterminado en iPhone, ni puedes configurar Outlook o Spark como tu app de correo predeterminado, entonces ni merece la pena instalarlas.

Al hacer clic en un enlace a Internet o una dirección de correo te llevará a Safari o a la app Mail, algo que hace que la experiencia sea totalmente frustrante. Además, así, Apple sigue pudiendo desarrollar apps en un mercado que termina siendo un monopolio.

Eso va a cambiar, y es una buena noticia para todo el mundo. Obviamente, los desarrolladores de apps externas podrán competir con las propias apps de Apple en un mismo nivel, o incluso en un nivel donde Apple dejará de tener la ventaja de tener sus apps preinstaladas al salir de la caja.

Los usuarios de iPhone podrán utilizar el navegador o el correo que quieran sin preocuparse de que serán redirigidos constantemente a Safari y a Mail, lo que significa que tendrá más control sobre cómo se comportan sus dispositivos.

Es más, precisamente porque habrá mucho más desarrollo en este campo, los desarrolladores tendrán más recursos y los estándares crecerán. Cabe esperar la llegada de mejores navegadores y mejores apps de correo. Los propios Safari y Mail seguramente mejorarán como consecuencia porque la competencia es buena para todos. (¿O estoy siendo ingenuamente optimista sobre las acciones de la mano invisible del capitalismo?)

Sin decir nada

¡Qué emoción! Entonces, ¿por qué Apple no lo proclamó a los cuatro vientos?

Vamos a descartar la primera posibilidad: quizás fue una decisión por motivos legales. Hay varias investigaciones abiertas contra Apple tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea referente a un comportamiento anticompetitivo de la App Store. Permitir a los creadores de apps externas a poder competir con tu propia oferta parece un movimiento acertado en este contexto, pero no algo de lo que presumir.

Pero esto no me convence, en parte porque han trabajado en iOS 14 desde 2019 y las investigaciones son del último mes. Una explicación más probable sería que la compañía simplemente no quiere admitir haber tenido que hacer marcha atrás en un asunto tan importante.

Todo esto cuestiona una de las filosofías informáticas (y competitivas) de Apple y Google: ¿es mejor poder escoger o tener calidad? Para decirlo de otra manera: ¿es mejor forzar a los usuarios a utilizar sus productos de una forma determinada si con eso consigues que su experiencia sea mejor?

Durante años, Apple se ha mantenido en la misma línea. iOS nunca ha ofrecido el mismo nivel de personalización que Android. Apple es más estricto en las apps que puedes instalar y pone menos facilidades para que las apps se integren en el sistema. Pero ese jardín vallado constructivo merece la pena al ofrecer mejor rendimiento, seguridad y estabilidad.

Por mala suerte, los usuarios, como ocurre con la información, quieren ser libres, o por lo menos piensan que quieren serlo. (Quizás se pongan en contacto con nosotros decenas de usuarios de iOS 14 quejándose de problemas con su nueva app de correo, aunque espero que no.) Y de vez en cuando -en parte gracias a que Tim Cook, a diferencia de su predecesor, no es un ideólogo-, Apple se ve obligado a ceder.

Con el lanzamiento de iOS 10, la compañía nos permitió “eliminar” apps preinstaladas. Tres años después, nos deja configurar apps externas como nuestro correo o navegador web predeterminado. Es un sector lento (y quizás tengas que esperar un poco para encontrar tu apps favoritas como opción), pero es un paso adelante.

Artículo original publicado en Macworld UK.