Existe hoy en día una amplia oferta de teléfonos móviles inteligentes entre los que poder elegir, con marcas que proliferan en poco tiempo debido al número de ventas de unidades que año tras año no para de crecer. 

Sin embargo, ¿qué sucederá de cara a los próximos 15 años? ¿Seguirán desarrollando terminales las grandes marcas como Apple, Samsung, Huawei, Oppo o OnePlus? ¿Veremos a Tim Cook a sus 74 años presentando el que podría ser el iPhone 20?

A decir verdad, son varios los motivos que nos llevan a pensar que el teléfono inteligente como lo conocemos a día de hoy, desaparecerá a corto plazo.

Tan solo una aclaración antes de entrar en detalle. Cuando decimos que el teléfono inteligente puede extinguirse en unos 15 años, no nos referimos a que nadie vaya a usar un teléfono nunca más.

Al contrario, es probable que todo el planeta use un dispositivo inteligente. Ahora bien, la importancia del teléfono inteligente disminuirá considerablemente y, como resultado, el mercado cambiará inevitablemente. 

Por qué amamos los teléfonos inteligentes

Visto objetivamente, un teléfono inteligente es uno de los muchos dispositivos que todo el mundo tiene en su casa. Sin embargo, la relación con él es muy probable que sea diferente a la que puedas tener con el televisor, microondas, lavadora o cualquier otro electrodoméstico. 

Podemos usarlo para comunicarnos con familiares y amigos, nos permite capturar fotos y vídeos de gran calidad, y en definitiva, nos permite llevar en nuestro bolsillo todo el conocimiento que ofrece la humanidad. 

Pero no es solo la utilidad que brinda el teléfono inteligente, lo que explica la conexión que los seres humanos tenemos con él, que llega a formar parte de nuestro día a día. A diferencia del resto dispositivos inteligentes, la relación llega a ser como el que puedas tener con otras personas. 

Es por eso que la gente llega a desarrollar sentimientos o emociones con ciertas marcas de teléfonos inteligentes, de ahí la guerra entre los amantes y detractores de Apple y Android que viene produciéndose a lo largo de los últimos diez años. 

Nuestra relación con un teléfono inteligente va más allá de lo que puede hacer por nosotros y eso lo hace especial, al menos por ahora. 

Sin embargo, el entusiasmo por los nuevos lanzamientos parece que va a menos. Han pasado casi 13 años desde la introducción de la primera generación de iPhone. Desde este punto de vista, podemos pensar cómo ha cambiado la actitud de las personas hacia los teléfonos inteligentes.

Cuando se lanzó el primer iPhone, los usuarios acamparon en tiendas de campaña frente a las Apple Store para ser de los primeros en hacerse con el dispositivo. En la actualidad, ya casi nadie hace esto. 

Se podría argumentar que se debe a que a lo largo de los años, el proceso mediante el cual podemos comprar un iPhone y que nos lo envíen el mismo día del lanzamiento ha cambiado, pero no se puede negar que lo de hacer cola la noche antes ya no tiene el mismo tirón. 

Apple Store colas

Qué ha cambiado

¿Cuál sería el motivo por el que estamos perdiendo el interés por los teléfonos inteligentes? Una razón sería que la gente asume que el teléfono móvil ya forma parte de nuestras vidas como un dispositivo más, y no como gran novedad. 

Esto podría tener algo que ver con la era de tener un teléfono móvil inteligente por primera vez. Según la AOK, el 56 % de los niños de entre 8 y 9 años ya poseían un teléfono inteligente en 2019. 

Entre los niños de 10 a 11 años, el porcentaje ya era del 82 %, mientras que se alcanza el 97 % cuando las edades se encuentran comprendidas entre los 12 y 13 años. Estos niños crecen sabiendo que tienen en el bolsillo un dispositivo que les permite acceder a Internet, tomar fotos, grabar vídeos o manejar redes sociales.

Es probable que estos niños se encuentren más adelante entre las personas que no quieran gastar la cifra de los 1.000 € en un nuevo teléfono inteligente. Para ellos, será totalmente normal contar con un teléfono que simplemente cumpla con su cometido. 

Estos niños han crecido con una tecnología que todavía es algo especial para muchos usuarios mayores. Las generaciones de personas de más edad conocen mejor el valor de la tecnología que aporta en forma de teléfonos inteligentes, con lo que están dispuestos a gastar más.  

El otro problema es que todos los teléfonos inteligentes están resolviendo los mismos problemas. Seguros que se vuelven mejores en el apartado de cámaras y más rápidos, pero la única diferencia real entre ellos son sus sistemas operativos. 

Tienen el mismo aspecto, más allá de los cambios en diseño que estamos observando de un tiempo a esta parte, y según la cantidad de dinero que estés dispuesto a gastarte, te podrá ofrecer funciones adicionales nuevas, como pantalla de 120 Hz, conexión 5G, entre otras. 

Volviéndose más inteligentes

Los avances técnicos de hoy serán estándar en unos pocos años. En 15 años, todos los dispositivos tendrán una pantalla de 120 Hz (¿o más?). Y todos tendremos conectividad 6G, que habrá reemplazado a 5G en torno al año 2030.

La pregunta del millón es: ¿con qué nuevas funciones pueden atraernos los fabricantes de teléfonos inteligentes en un futuro no muy lejano?

Actualmente, las personas tienden a sentirse atraídas por un teléfono inteligente en particular en base a las capacidades ofrecidas por sus cámaras. ¿Seguirán las cámaras siendo tan importantes en el futuro?

Las cámaras seguirán mejorando, pero habrá límites físicos: en algún momento, el hardware simplemente no podrá mejorar en un dispositivo tan pequeño. En algún momento, los fabricantes tendrán que confiar en el software para proporcionar mejores imágenes.

La cámara de fotos es un ejemplo interesante de producto que durante años se dio por sentado, antes de ser finalmente reemplazado por una alternativa, el teléfono inteligente, y por lo tanto se volvió irrelevante. 

Otro producto de este tipo sería el iPod, que después de haber sido el dispositivo imprescindible durante tantos años, finalmente fue reemplazado por el iPhone. ¿Podría el teléfono inteligente sufrir la misma suerte?

Los fabricantes de teléfonos inteligentes son muy conscientes de que los teléfonos inteligentes necesitarán características nuevas e innovadoras cada año para alentar a las personas a renovar su dispositivo y comprar uno nuevo. 

Es por eso que Samsung y Huawei, y supuestamente Apple también, están investigando y vendiendo teléfonos inteligentes con pantalla plegable o enrollable, buscando formatos alternativos a los que presentan hoy en día la gran mayoría.

Pero tal vez se desarrolle una nueva tendencia, tal vez en 15 años, en la que todos solo querrán teléfonos inteligentes muy pequeños.

La pregunta es ¿cuánto tiempo pueden los fabricantes de teléfonos inteligentes, mantener el ritmo de sacar un nuevo modelo antes de que la gente se dé cuenta de que las características de los teléfonos inteligentes no van a mejorar mucho? 

Las cifras de ventas actuales indican que el bombo publicitario de los teléfonos inteligentes está lejos de terminar, pero eso también era lo que la gente pensaba con los iPod, que habiendo sido reemplazados por el iPhone, ahora se encuentran acumulando polvo en un cajón. 

Parece increíblemente probable que en 15 años a partir de este momento, un dispositivo completamente nuevo reemplace a lo que conocemos por teléfono inteligente. Queda por ver si se trata de unas gafas inteligentes, un reloj, un anillo o algo que a día de hoy desconocemos por completo. 

Con años por delante, es probable que estés interesado en la gama actual de iPhone. Consulta en este ranking qué iPhone comprar en 2021.

Es un artículo publicado en Macwelt.