Con unas galerías de fotos y colecciones de música que no paran de crecer, no sorprende que, cuando la mayoría de nosotros compra un nuevo Mac, uno de los factores que influye nuestra decisión sobre qué modelo comprar sea cuánto almacenamiento tiene. En su día, hubiéramos dicho el tamaño del disco duro, pero en la actualidad son pocos los ordenadores que incluyen uno, ya que los fabricantes apuestan antes por la memoria flash.

La memoria flash suele referirse como una SSD (unidad de disco de estado sólido). En sus inicios, las SSD eran pequeñas y caras, pero a medida que ha ido pasando el tiempo, la cantidad de espacio que obtienes por tu dinero ha crecido.

En la gama de Macs de Apple, puedes escoger entre varias configuraciones de SSD, desde 128 GB, 256 GB, 512 GB y 1 TB como estándar a opciones a medida como 2 TB, 4 TB o incluso 8 TB de memoria flash. Incluso el modelo de entrada del Mac mini, el Mac más barato que vende Apple, incluye 256 GB de almacenamiento.

Luego está la anomalía del iMac. El iMac es el único Mac que Apple vende con disco duro, y lo hace como estándar en los dos modelos de entrada. El iMac de entrada de dos núcleos y el modelo de cuatro núcleos incluyen un disco duro de 1 TB. Esto puede parecer una opción atractiva, 1 TB de almacenamiento por 1.305,59 €, pero aquí estamos para evitar que cometas ¡un gran error!

Nos decepciona ver que Apple sigue vendiendo iMacs con discos duros. Existen muchas razones por las que elegir un disco duro no es conveniente, y todavía más que explican por qué podría ser incluso perjudicial para tu experiencia. A continuación, vamos a repasar estas razones por las cuales no deberías escoger un disco duro.

¿Y qué hay del Fusion Drive?

Antes de repasar todos los problemas de los discos duros, debemos mencionar otro tipo de almacenamiento que utiliza Apple. En el año 2012, Apple introdujo el Fusion Drive. El Fusion Drive es un disco híbrido que fusiona un disco duro con una memoria flash pequeña, y así los usuarios se benefician de la velocidad de una SSD y mucho espacio. Solíamos referirnos a él como lo mejor de cada casa, pero ahora que puedes tener un Mac con una SSD bastante grande por menos, los inconvenientes superan las ventajas. 

Por qué no deberías comprar un iMac con disco duro

Existen muchas razones por las cuales no deberías comprar un Mac con disco duro. Las repasamos a continuación.

Las SSD son más rápidas

Si has usado alguna vez un Mac (o un PC) con un memoria flash, habrás visto que se enciende casi de inmediato. Enciendes el Mac y pocos segundos después se abre y ya puedes empezar a usarlo. Esto no es así si tienes un Mac con disco duro. Te da tiempo a ir a hacerte una taza de café antes de que se encienda. Si has usado un Mac con memoria flash alguna vez, sentirás frustración en ver cuánto tarda un Mac con disco duro en encenderse.

Es de solo 5400 rpm

El disco duro del iMac no es siquiera un disco duro decente: es solo de 5400 rpm. Existen otros discos duros de 7200 rpm o incluso 15000 rpm. Cuanto más elevado sea este número, más rápido será el disco (“rpm” significa “revoluciones por minuto). Estos discos duros lentos de 5400 rpm, como los que usa Apple, ofrecen velocidades de lectura y escritura de 100 MB/s, por lo que también tardarán más en responder cuando muevas archivos de un sitio a otro.

Los discos duros no son fiables

Otro inconveniente de escoger un disco duro es que los discos duros no son fiables. Son discos mecánicos, y no de estado sólido, por lo que tienen partes que se mueven que pueden romperse. Una razón por la cual los portátiles empezaron a ofrecer SSD en seguida es simplemente porque el llevar el portátil encima podía romper el disco mecánico y que se perdiera así toda la información guardada. Aunque las SSD no son completamente indestructibles, si que son más resistentes que un disco duro.

Hay otras formas de conseguir más almacenamiento

Puede que pienses que necesitas mucho almacenamiento en tu Mac. Es comprensible si tienes una gran colección de fotos y música o trabajas con archivos muy pesados. Entendemos perfectamente que, puestos a elegir entre 1 TB o 128 GB optaras por 1 TB, sobre todo si tienen el mismo precio. Pero hay mejores opciones: puedes comprar un disco duro aparte y utilizarlo para almacenar tus fotos y tu música (o lo que sea que ocupe muy espacio); o puedes utilizar almacenamiento en la nube. Yo tengo 2 TB de almacenamiento iCloud y una SSD de 128 GB en mi MacBook Pro. Cierto, me gustaría tener algo más de espacio en mi Mac, pero tengo mucho en la nube, suficiente para mi galería de fotos de 265 GB. Y como utilizo iTunes Match, mi biblioteca de música también está en la nube. Eso no solo libera espacio en mi Mac, sino que todo el contenido está disponible desde cualquiera de mis dispositivos.

Una memoria externa podría ser mejor opción

Volviendo a aquellos que trabajan con archivos muy pesados (editores de vídeo, animadores, ilustradores, editores de foto y por el estilo), estos tendrían que plantearse pagar un poco más para tener un Mac con una SSD de tamaño decente (512 GB o más). ¿Pero qué ocurre si el precio se pasa de su presupuesto? Deberían plantearse comprar un disco duro aparte y conectarlo a su Mac usando el puerto USB/Thunderbolt. Idealmente, este será USB-C o Thunderbolt 3 (este último ofrece velocidades de hasta 40 Gbp/s. Una ventaja de este método es que puedes trabajar en tu Mac y guardar tus archivos después en tu disco externo (no se trata de una copia de seguridad per se ya que solo te quedas con una copia). Otra ventaja es que puedes usar ese disco externo en varios Macs.

El Fusion Drive tiene solo una pequeña SSD

Entenderíamos que también te plantearas la opción del Fusion Drive, teniendo en cuenta que en este caso el disco duro estaría conectado directamente a tu placa base (los datos no tendrían que ser enviados por cable y la conexión sería más rápida). El problema del Fusion Drive es que la memoria flash es minúscula. Cuando Apple lanzó su primer Fusion Drive en 2012, la parte correspondiente a la SSD era de 128 GB. En 2015, Apple lo redujo y en el Fusion Drive de 1 TB pasó de 128 GB a 24 GB, aunque lo incrementó a 32 GB en 2017. Actualmente, solo los Fusion Drives de 2 TB y 3 TB tienen una memoria flash de 128 GB.

Las SSD no son caras

Por último, ya no es verdad que las SSD tienen un precio prohibitivo. Para que te hagas una idea, el MacBook Air con una SSD de 256 GB cuesta 1.199 €. Puedes añadir una SSD de 512 GB por 250 €; una SSD de 1 TB por 500 €; y una SSD de 2 TB por 1.000 €. También puedes comprar una SSD externa de 1 TB por menos de 200 € en Amazon.

Así, puedes ver que no tiene ningún sentido comprar un iMac con disco duro. Teniendo esto presente, la decisión de Apple de seguir vendiendo el iMac con disco duro como estándar es, como mínimo, algo extraño; y como mucho, casi un crimen.

Y es por esto que pensamos que Apple debería de dejar de vender el iMac con disco duro.

Artículo original publicado en Macworld UK.