La vulnerabilidad afecta en esta ocasión a todos los chips Intel x86, por lo que los equipos Mac también están en riesgo. Sin embargo, Apple silenciosamente ha protegido los equipos contra la vulnerabilidad mediante la actualización macOS 10.13.2 que fue lanzada el pasado 6 de diciembre de 2017 según adelanta el desarrollador Alex Ionescu. Así pues, los usuarios tan solo tienen que comprobar que disponen de la última actualización de sus sistemas. 

Accede a los ajustes de tu sistema y comprueba que dispones de una versión posterior a la indicada con el fin de asegurarte que funcionas con la versión correcta.