A Apple le preocupan las consecuencias que podría acarrear el conflicto actual entre China y Estados Unidos. Así se lo ha hecho saber a la administración de Trump mediante una carta con fecha de 17 de junio pero que no se ha hecho pública hasta este jueves.

La misiva, dirigida al representante comercial Robert Lighthizer, explica cómo una subida de impuestos a los bienes importados desde China podría afectar a la contribución de la compañía de Cupertino a la economía nacional

Además, a Apple le inquieta especialmente lo que esto podría suponer esta nueva medida -que afecta a bienes chinos valorados en 300 mil millones de dólares- para su competitividad, ya que aseguran que ello no haría otra cosa que favorecer a sus rivales.

Según la compañía dirigida por Tim Cook, los competidores chinos de Apple como Huawei no tienen una presencia destacada en Estados Unidos, por lo que este incremento en los aranceles no impactaría demasiado en sus ingresos.

Apple, en cambio, produce todos sus productos más populares en territorio chino para luego importarlos a otros países, incluido Estados Unidos. Así, la empresa norteamericana pide a Trump que las tarifas no se apliquen a sus iPhones, iPads, Macs y AirPods.

Producir fuera de China, una posible solución

Hace unos días, uno de los principales proveedores de Apple, Foxconn, aseguraba que la compañía estaría preparada para trasladar su producción fuera de China. Es más, podrían ya tener la mirada puesta en India.

Según nuevas informaciones de Nikkei Asian Review, los de Cupertino estarían pensando en llevar entre un 15 y un 30 % de su producción total a países del Sudeste Asiático. No sería nada descabellado, pues es algo común en la industria.