Apple ha hecho ya esfuerzos en convertir sus oficinas y centros de datos en más ecológicos, pero ahora quiere extenderlos también a sus proveedores en China, según ha comentado Tim Cook, CEO de la compañía. Y aunque ese trabajo podría durar años es un trabajo que necesita ser llevado a cabo, según el directivo.

 

En China muchos productos Apple, incluidos los iPhone y iPad, son montados en grandes fábricas dirigidas por Foxconn Technology Group y otros grandes grupos. En el pasado, Apple ha sido criticada por fallar en el control de sus distribuidores. En 2011, un grupo chino de ecologistas acusó a algunos de ellos de tirar basuras y gases peligrosos.

Apple no ha mencionado cómo va a realizar estos cambios pero la compañía ya lleva a cabo auditorias de rutina de sus fabricantes. Las investigaciones se centra en encontrar y corregir las ruptura de normas medio ambientales. El año pasado la compañía trabajó con las fábricas para reducir el consumo de agua y reducir su contaminación.

 

La compañía ha comentado que su meta es alcanzar que el 100% de sus operaciones funcionen con energías renovables, en este momento el porcentaje es del 87%.