En 2014, Apple introdujo un cambio en FaceTime que, en la práctica, provocó que las videollamadas dejaran de funcionar en iOS 6 y sistemas operativos anteriores. Esto se debió a que iOS 7 tenía una nueva tecnología para las llamadas entre pares, pero algunos usuarios vieron eso como un intento de Apple de obligarlos a actualizar.

Un bufete de abogados con ganas de hacer dinero encontró a algunos usuarios descontentos con Apple y demandó a la compañía de la manzana. Cinco años después, Apple se dio por vencida el pasado mes de enero y decidió llegar a un acuerdo.

Según informa AppleInsider, ahora el juzgado ha publicado un nuevo fallo. Apple deberá pagar 18 millones de dólares (16,55 millones de euros) en daños. Eso se traduce en una indemnización de aproximadamente 3 dólares (2,76 €) en daños por cada cliente estadounidense afectado.

Los dos representantes de la acusación recibirán 7.500 dólares (6.897 €) cada uno, pero como de costumbre, los abogados son los verdaderos ganadores.

La agencia responsable del caso FaceTime se llevará 5,4 millones de dólares (5 millones de euros) en honorarios y 1,1 millón de dólares (1 millón de euros) en compensación por gastos. Los honorarios legales de Apple, en cambio, ascienden a 8.398.910 dólares (7.722.958 €).

Artículo original publicado en MacWorld Suecia.