Desde el pasado sábado hasta el próximo 27 de marzo, Apple no abrirá sus tiendas Apple Store de todo el mundo a excepción de la Gran China. Esta es la respuesta de la compañía a la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus (COVID-19).

En el comunicado oficial firmado por el director ejecutivo de Apple Tim Cook, se justifica su decisión asegurando que “la forma más efectiva de minimizar el riesgo de transmisión del virus es reducir la densidad y maximizar la distancia social”.

Y continúa: “A medida que las tasas de nuevas infecciones continúan creciendo en otros lugares, estamos tomando medidas adicionales para proteger a los miembros de nuestro equipo y a los consumidores”.

El cierre de todas las tiendas fuera de China no afecta a la tienda online, por lo que todo aquel que quiera seguirá pudiendo comprar por Internet. Apple seguirá ofreciendo también servicio y soporte técnico de forma virtual y por teléfono.

Los de Cupertino mandaron dicho comunicado la noche del pasado 13 de marzo, coincidiendo con la apertura de nuevo de todas las tiendas Apple de la Gran China. Cook quiso expresar su “profunda gratitud” al equipo en China “por su determinación y espíritu”.

Apple cerró sus tiendas el pasado mes de febrero, de la misma forma que ya lo había hecho recientemente en España e Italia, dos de los países más afectados por el coronavirus. Dos de sus trabajadores ya han dado positivo.

Una de las grandes preocupaciones acerca de esta crisis es el efecto que tendrá en la economía y el empleo. Desde Apple han querido tranquilizar a sus trabajadores por horas asegurando que “continuarán recibiendo sus salarios en línea con las operaciones de negocio habituales”.

El comunicado sigue: “Hemos ampliado nuestras políticas de bajas para adecuarnos a las circunstancias de salud personal o familiar creadas por el COVID-19, incluida la recuperación de una enfermedad, el cuidado de un ser querido enfermo, la cuarentena obligatoria o los desafíos del cuidado de niños debido al cierre de escuelas”.

Esta noticia llega poco después que se conociera que el evento de primavera de este marzo no se celebrará finalmente y que la WWDC 2020 pasa a tener un formato exclusivamente online, la primera vez en sus más de 30 años de historia.