Como muchos sabrán, los daños producidos por líquidos no están cubiertos por la garantía limitada del primer año de Apple, ni tampoco por el Plan AppleCare Protection que la compañía permite contratar. De este modo, el indicador ubicado en su interior o en algunos de sus conectores, dependiendo del modelo del dispositivo, cambia de color pasando de su estado natural que suele ser blanco o plateado, para volverse de color rojo. Los indicadores de contacto con líquidos, también denominados por Apple como (LCI), están diseñados de forma que no se activan por humedad ni cambios bruscos de temperatura, siempre que se encuentren dentro de los requisitos medioambientales descritos por la compañía.

Si un dispositivo entra en contacto con agua u otros líquidos, puede que aparezcan signos de corrosión, esto es, un deterioro irreversible o degradación de los materiales. Esto podría hacer que el dispositivo dejase de funcionar correctamente. Si un dispositivo ha entrado en contacto con agua u otros líquidos, o sospechas que haya podido pasar, comprueba si las siguientes zonas presentan signos de corrosión: el conector Dock, la entrada de auriculares, los tornillos del Dock, el altavoz o la malla del micrófono y cualquier parte metálica que quede expuesta.

Tanto el iPod nano de 7ª generación, como el iPod touch de 5ª generación carecen de dicho indicador de contacto con líquido. No obstante, incluso los modelos iPod Classic y el iPhone 3G ya disponían de sus respectivos indicadores ubicados en la conexión de auriculares de ambos. Posteriormente, éste detector pasó a integrarse también en el conector de conexión en los iPhone 4 y 4S, para moverse al lado de la nanoSIM en el caso del iPhone 5 y sus modelos posteriores.