Entre los recientes anuncios que se han producido en la keynote de Apple ha llamado especialmente la atención (además, claro está, del iPhone 8 y el iPhone X), la nueva base de carga inalámbrica, de la que ya se venía conjeturando desde hace tiempo.

Su nombre es AirPower y verá la luz el próximo 2018. Hasta ese momento, la compañía de la manzana quiere revisar el estándar Qi sobre el que se fundamenta su nuevo accesorio y que, por cierto, otros fabricantes ya habían integrado en sus smartphones antes que Apple.

El estándar Qi se basa en la carga por inducción, que se realiza a través de frecuencias muy altas, lo que quiere decir que el dispositivo en cuestión tiene que estar situado sobre el propio cargador. Y éste, eso sí, enchufado a una red eléctrica.

Apple ha anunciado que tanto el iPhone 8 y el iPhone X como el Apple Watch y el nuevo estuche para AirPods, serán compatibles con el estándar Qi. En nota de prensa, la compañía ha notificado que "el diseño de cristal trasero permite una solución de carga inalámbrica de clase mundial".

Para quienes se estaban preguntando por las ventajas de AirPower la más destacada es que, debido al tamaño de la alfombrilla, será posible cargar hasta tres dispositivos al mismo tiempo.