Uno de los problemas más graves a los que se enfrentan los usuarios de equipos es poder afrontar el límite de almacenamiento que ofrecen de fábrica los dispositivos, incluyendo los PC y portátiles, y no solo los smartphone o tabletas. En este sentido, la compañía TarDisk comerzializa una solución pensada para poder ampliar el almacenamiento de los portátiles MacBook sin necesidad de tener que sustituir o reemplazar el disco de almacenamiento interno. La clave radica en ofrecer un sistema de almacenamiento de hasta 256 GB de capacidad en un formato que aprovecha el puerto de expansión SDXC presente en los MacBook fabricados con posterioridad al año 2010.

De esta forma, es posible liberar espacio utilizado en el disco local del MacBook para pasar a formar parte de la nueva unidad, dejando libre el espacio local para otros menesteres. Otra de las grandes ventajas que ofrece este soporte es que se basa en la conectividad UHS-1 SDXC con protocolos de velocidad Speed Class 3, sin necesidad de trasferir mediante puertos USB o similares.

TarDisk proporciona seguridad adicional, así como compatibilidad con servicios de backup como Time Machine o Cloud Backup para automatizar las copias de seguridad. El precio recomendado del modelo de 128 Gb es de 149 euros, mientras que el de 256 GB asciende a los 399 euros.

La compañía Transcend también comercializa soluciones similares. Se trata del producto Transcend JetDriveLite basado en tarjetas de memoria Flash MLC con precios muy interesantes.