La información ha sido desvelada por el diario The New York Times, que alude a que la compra se realizó tras conocerse que era la compañía que había trabajado en el diseño del procesador A4. Intrinsity, una empresa con su sede en Texas, comenzó su andadura en el año 1997 y esta especializada en el desarrollo de micro-procesadores y semiconductores.

Al parecer, esta compañía fue la principal responsable de que el diseño de dicho micro-procesador fuera muy rápido y que consumiera menos tiempo del que se esperaba. Al mismo tiempo, los desarrollos de esta compañía tienen fama de ser extremadamente veloces y eficientes en el consumo de energía.

Se cree que la adquisición ha supuesto un desembolso de 121 millones de dólares para Apple, quien seguro tiene planes de aprovechar la compra de esta compañía en beneficio de sus nuevos productos.