La buena noticia es que también podrás forzar la salida de este tipo de procesos, por ejemplo en el caso de que compruebes que tu Mac no se esté comportando de forma estable o incluso muestre una velocidad excesivamente ralentizada.

Para ver tanto las aplicaciones como los procesos que se estén ejecutando en tu equipo, y forzar la salida de cualquiera de ellas, utiliza la utilidad Monitor de Actividad (Aplicaciones > Utilidades).

Selecciona la opción Todos los procesos en el menú local Mostrar. A continuación haz clic sobre el proceso que desees eliminar (es decir, que deje de funcionar, y no eliminar el archivo de la aplicación), y pulsa sobre el botón Salir del proceso. Ten en cuenta que para salir de algunos procesos o aplicaciones necesitarás introducir una contraseña correspondiente a una cuenta que tenga privilegios de Administrador, y que en otros casos tendrás que repetir la operación dos o tres veces hasta que el proceso efectivamente deje de funcionar.

Por último, ten en cuenta que probablemente dichos procesos volverán a entrar en funcionamiento la próxima vez que reinicies tu Mac utilizando la misma cuenta de usuario.