Aunque los informes de Apple sobre los daños sufridos por sus instalaciones en Taiwán señalaban que habían sido mínimos, un analista ha estimado que la compañía podría haber perdido 50 millones de dólares a causa del terremoto de la semana pasada en la isla, y en el que perdieron la vida más de 2.000 personas. Las pérdidas se deben al parón en la producción del PowerBook y del iBook, que se estiman en 25.000 unidades perdidas. El iBook y los modelos PowerBook se fabrican en todo el mundo en la factoría de Apple en Taiwán.

Mientras, el impacto del terremoto en otras empresas del sector es diverso. Así, parece ser que AMD ha sido una de las más dañadas. Hace unos días, Motorola manifestó que el terremoto no había afectado gravemente a ninguna de sus tres instalaciones, con lo que la producción de procesadores G4 no se vería interrumpida y se mantendrá como una prioridad básica en la agenda de Motorola. Las plantas de los suministradores de Apple en Taiwán, Alpha Top y Quanta, tampoco parecen haber resultado seriamente dañadas, según las informaciones aparecidas al respecto.