Este interés en YouTube reflejaría la necesidad de Google de hacerse con el liderazgo en el emergente negocio del vídeo a través de Internet. Google comenzó con Google Video más o menos al tiempo que YouTube se puso en marcha, pero ha sido esta pequeña empresa quien ha alcanzado el éxito rápidamente, llegando a contar con casi el 46 por cien de todas las visitas a sitios web dedicados a vídeos de EE.UU. tras YouTube se encuentran los sitios web MySpace.com (21,2 %), Google Video (11 %), MSN Video (6,8 %) y Yahoo Video (5,6 %).

El éxito de YouTube tiene mucho que ver con su agresiva apuesta de permitir que cualquiera vuelque y comparta vídeos en su sitio web, mientras que otros sitios como Google sólo publicaban vídeos obtenidos mediante acuerdos formales con productoras de contenidos, y los usuarios debían pagar por ver muchos de ellos.

Aunque la compra de YouTube convertiría de inmediato a Google en el mayor portal de vídeos, podría traerle problemas por los miles de vídeos sujetos a derechos de autor que se publican en YouTube. Algunos predicen que en cualquier caso, las compañías productoras de contenidos audiovisuales podrían acabar llevando a los tribunales a YouTube y obligar a la compañía a cerrar.