MobileStar, una empresa norteamericana de desarrollo de redes de comunicaciones de banda ancha permite a sus usuarios acceder a Internet y a su red corporativa de forma remota a través de accesos públicos situados en hoteles, aeropuertos, restaurantes, centros de conferencias y cibercafés. Entre sus objetivos destaca su intención de poner alrededor de 8.000 sitios de acceso hasta el final de 2003 desde donde los usuarios puedan conectarse sin cables a una red de área local (LAN).

En Europa, las empresas Telia, www.telia.com , y Sonera, www.sonera.com. están siendo pioneras en la introducción de este nuevo concepto de conectividad de banda ancha con tecnología sin cables, y ya hay instalados cerca de doscientos puntos de acceso en Escandinavia, entre ambos operadores.

Un mercado prometedor

Frost y Sullivan, http://frost.com. empresa consultora de marketing internacional, ha publicado un pronóstico optimista sobre la evolución en la instalación de puntos de acceso en Europa y la proliferación del estándar 802.11b (Airport, www.apple.com/airport) en oficinas y casas.

Este estudio prevé que los ingresos obtenidos en Europa este año de 4,12 millones de dólares en 2001, podrían ascender hasta 3,06 millones en dólares en 2006. Sin embargo estas expectativas de crecimiento no son consideradas tan espectaculares entre la comunidad de operadores de red móvil, debido a los altos de impuestos y licencias de red de tercera generación.

Asimismo, el estudio advierte que la rápida expansión de puntos de acceso a la red de área local (LAN) que permite al usuario conectar su Mac o asistentes personales a Internet con velocidades de hasta 11 Mbps, afectará en el futuro al mercado de tecnología móvil de tercera generación. Aunque, el acceso público a la red sin cables será integrado en servicios celulares, ofreciendo servicios a alta velocidad, permitirá a operadores móviles recuperar parte de su inversión en 3G.

Limitaciones legislativas

“Aunque el mercado sea, en general, muy prometedor, esto también supone unos nuevos desafíos, como las diferentes legislaciones vigentes en tema de telecomunicaciones (asignaciones de espacio radioeléctrico en la banda de los 2,4 GHz y 5 GHz) en los diferentes países de Europa Occidental.

Regulaciones poco flexibles obstaculizarán el desarrollo de servicios de acceso públicos en determinados países, mientras que en los países sin regulaciones o con cierta flexibilidad en el uso de este espacio, ofrecerán un mayor campo de actuación en la implantación de este tipo de soluciones”, según manifestaciones de Sythoff, director de operaciones de Frost & Sullivan.