Macworld China ha obtenido, por cortesía de una de estas fábricas; cuyo responsable ha preferido mantenerse en el anonimato, unas primeras impresiones sobre la vuelta a la normalidad en el proceso de producción del iBook.

Según esta información, Apple está exigiendo unos controles de calidad muy rigurosos. De hecho, destaca la minuciosa observancia de Apple sobre sus proveedores de componentes antes de darles el visto bueno para la producción en masa de los mismos. Apple envió, temporalmente, un equipo de técnicos a Taiwan para realizar una inspección de tareas en las factorías y ayudar a los equipos de gestión en aquel país, a optimizar tiempos y ritmos de producción en las cadenas de montaje.

Acerca de los comentarios que se han generado sobre la capacidad de producción en estas fábricas tras el terremoto de Taiwan, este responsable afirmó que en estos momentos, la factoría es capaz de producir perfectamente 150.000 iBook al mes y que además, se prevé incrementar el ritmo de producción en breve para satisfacer la impresionante demanda que ha generado el nuevo producto de Apple, según informa Macworld China.

Más detalles sobre la producción del iBook

El iBook es una auténtica amalgama de componentes de alta calidad con esecificaciones de manufacturación específicas en cada una de ellas. Así, el asa del iBook, detrás de su endeble aspecto, esconde una estructura de metal reforzada y un dispositivo para devolverla a su posición original aún en situaciones de forzado. Los mismos principios, en aras de una alta calidad, se aplican a la fabricación del dispositivo de cierre, al correcto ensamblado de los tres tipos de plásticos con los que se fabrica este ordenador, sobre el chasis, y hasta en la elección de dos colores en su lanzamiento: azul y naranja. Una decisión tomada tras haber realizado Apple profundos estudios sobre las preferencias de color entre sus usuarios.