Ejemplos de adquisición que se citan, podrían ser como al principio de los años 90 Apple e IBM gastaron alrededor de 500 millones de dólares en financiar a dos compañías subsidiarias para investigación y desarrollo en tecnología: Taligent y Kaleida. Taligent se dedicó a desarrollar un complejo sistema operativo escalable basado en applets flexibles que podrían adquirirse bajo demanda por el usuario. Poco después este proyecto cayó en la estacada y el ambicioso proyecto quedó en una API (interfaz de programación) denominada CommonPoint que quedaría en el olvido cuando la compañía cerró con pérdidas en 1996. Por otro lado, la misión de Kaleida era desarrollar y distribuir ScriptX, una tecnología procedente de los departamentos de I+D de Apple que pretendía hacer de la programación multimedia algo simple en su realización y a la vez poderoso en cuanto a prestaciones. Este tecnología fracasó porque llegó tarde a fechas de entrega de proyecto. En ese momento, Macromedia ya se había hecho con todo el mercado con Director.

Desde entonces, éstas y otras patentes del trabajo desarrollado por más de 500 profesionales han sido administrados por una pequeña compañía situada en el campus de Apple de Cupertino: la Object Technology Licensing Corporation (OTLC).

La OTLC posee los derechos y referencias documentadas de acerca de 150 patentes norteamericanas de software y de 300 extranjeras. Microsoft ha aprovechado esta situación y ha firmado un acuerdo en el que se contempla la adquisición de los derechos de uso de la tecnología del catálogo de la OTLC en futuros desarrollos propios. No existe información del coste de esta operación a Microsoft. Bill Gates ha firmado personalmente este acuerdo de licencias con la OTLC subrayando la vital importancia de los trabajos de Apple a principios de los 90 y su aplicación en proyectos futuros. Según el responsable de la OTLC, Brian Naylor, licenciar la tecnología es la única fórmula de rentabilizar todo el esfuerzo de inversión inicial en costes de investigación y desarrollo, con el objeto de estandarizarla en vez de archivarla sin darle uso.