Los problemas de Motorola se hicieron evidentes cuando, tras el anuncio en septiembre de la gama G4 con velocidades de hasta 500 MHz, la gama tuvo que ser reconfigurada con chips a menos velocidad. La propia Apple, admitió poco después que los problemas de Motorola estaban afectando a sus beneficios.

Aunque Apple ya dispone de máquinas con procesadores a 500 MHz, su única salida, por el momento, para ofrecer máquinas más rápidas se encuentra en el tercer integrante de la Alianza PowerPC, IBM, cuya más avanzada tecnología de fabricación sí permite ya disponer en volumen de microprocesadores G4 con velocidades que alcanzan los 650 MHz. Sin embargo, Motorola teme ahora que si permite a IBM fabricar chips más rápidos puede verse desbancada como suministrador de microprocesadores de gama alta (y encontrarse además obligada a competir en precios con los chips de menos velocidad).

Al parecer, el punto de conflicto se encuentra en la licencia de uso de la unidad Velocity Engine, que incorpora la tecnología AltiVec de Motorola con la que IBM se mostró indiferente cuando comenzó a ser desarrollada, por su orientación a la multimedia y los gráficos 3-D más que a los grandes sistemas en los que IBM tiene su núcleo de mercado. IBM había continuado su desarrollo de chips PowerPC G3 sin integrar esta tecnología hasta que ha surgido la necesidad de servir procesadores G4 para Apple.