Según fuentes de Bertelsman, el grupo mediático alemán continúa con la intención de adquirir la marca Napster y su tecnología de intercambio de archivos punto a punto, valorada por el grupo alemán entre 8 y 10 millones de dólares. “A pesar de los problemas de Napster, seguimos convencidos que la tecnología “peer to peer” tiene futuro en la industria musical”, asegura la fuente de Bertelsman.

El pasado 17 de mayo Bertelsman adelantó el pago de 8 millones de dólares a los acreedores de Napster y llegó a un acuerdo de préstamos por 85 millones más. La fuente de grupo alemán ha declinado hacer comentarios sobre cuáles son los planes de la compañía si el tribunal aprueba la operación.

“Es pronto para hablar de esto. El tribunal tiene que realizar primero sus movimientos, aunque confiamos que el plan que hemos propuesto para Napster será finalmente aceptado.”

Desde de principios de este año, Napster ha estado experimentando con distintos aplicaciones para transformar su negocio en un servicio de suscripción por pago.

Declaración de quiebra

La quiebra es un procedimiento de ejecución universal del patrimonio de una empresa insolvente. La declaración formal del estado de quiebra se hace por providencia judicial (juzgados) a solicitud de la empresa quebrantada (Napster) o a petición del acreedor legítimo cuyo derecho proceda de obligaciones mercantiles (Bertelsman).

A efectos legales, se distinguen cinco clases de quiebras: suspensión de pagos, insolvencia fortuita, insolvencia culpable, insolvencia fraudulenta y alzamiento.

La solicitud de suspensión de pagos puede presentarla el comerciante o entidad mercantil que, poseyendo bienes suficientes para cubrir todas sus deudas, prevea la imposibilidad de hacerles frente en las fechas de sus respectivos vencimientos por falta de liquidez, escasa demanda de producción o servicios o baja productividad.