Si ya el pasado 2001 se emprendieron acciones contra 6.500 empresas europeas, la BSA ha anunciado su propósito de intensificar su campaña destinando recursos adicionales para demostrar a las empresas las pérdidas y consecuencias de la utilización de software pirata. Con esta idea, la entidad ha pedido a la Administración Europea para que adopte medidas más fuertes que lleven a la homogeneización de las diferentes legislaciones existentes sobre este tema en su próxima Directiva de Obligado Cumplimiento.

La BSA también ha manifestado que hará especial hincapié para localizar a los distribuidores de software ilegal que operan a través de Internet para poner fin a sus actividades. Asimismo, dispondrá al alcance de los usuarios una serie de herramientas con información para la gestión de software que se ofrecen gratuitamente desde www.bsa.org/spain o el teléfono 900 211 048, donde también se pueden denunciar casos de uso ilegal de software.

Con estas medidas, la organización espera poder reducir los índices que por segundo año consecutivo han crecido hasta situarse en un 37%, es decir, que una de cada tres aplicaciones utilizadas en Europa es ilegal, lo cual supone 2.900 millones EUR de pérdidas.