Al parecer, el problema tiene relación con la capacidad de actualización automática que tiene Sherlock para tener al día todos sus módulos de búsqueda. Si Sherlock trata de validarse en un servidor FTP remoto (User name: Anonymous) para descargar dicha actualización, envía la dirección de correo electrónico del usuario de forma automática como password sin que el usuario tenga control ninguno sobre esta operación recogiéndolo desde el Panel de Control Internet. Son de todos conocidas las posibilidades que ofrece a algunos desaprensivos en la Red disponer de bases de datos de direcciones de correo electrónico para prácticas comerciales o de simple publicidad de dudosa profesionalidad. Puede leer la historia completa en: www.macwelt.com o en www.theregister.co.uk/000218-000017.html