La iniciativa de llevar material tecnológico y ofrecer la posibilidad de conexión a Internet a un modesto municipio de difícil acceso de Bolivia, surgió de un grupo de profesionales de distintas áreas, que ha participado ya en proyectos como limpiar el Everest, la sierra de Guadarrama, o montar un centro de salud en el Himalaya.

Bajo el nombre de Proyecto Chasqui y con la colaboración de las firmas Burlington Books, Mass Digital, Clarks, Stonefly y Afizonia, este grupo de profesionales ha conseguido trasladar 8 ordenadores Performa y un Centris 610 y LC475, 8 monitores de 14 y 15 pulgadas, 8 teclados, 8 ratones, un concentrador, módem y el cableado necesario para las conexiones, a un pequeño núcleo rural al noreste de La Paz.

El periplo de los Mac en Bolivia

Pocos días después de enviar el material, llegaban a Bolivia José Ignacio Chicote, José Angel Garrido y Juan Guillén. Una vez allí, lo metieron en una camioneta e iniciaron el duro viaje hacia Coroico, atravesando la cordillera de los Andes, pasando por carreteras estrechas con precipicios de más de 300 metros y con lluvias torrenciales en contra.

Llegaron a Coroico, zona rodeada de montañas de más de 5.000 metros, y en dos días montaron las instalaciones eléctricas oportunas y adecuaron la escuela dentro de las escasas posibilidades del municipio, ya que existen muy pocas líneas de teléfono y además la red funciona según la luz solar.

Durante la operación, los niños y niñas del municipio se acercaban curiosos para ver lo que allí se estaba montando, así como las autoridades del municipio y emisoras de radio esperaban con expectación la inauguración del Instituto de Computación. Al día siguiente, y una vez instalado el sistema, José Ignacio Chicote de encargó de dar unos cursos intensivos sobre el sistema operativo del Mac, y sobre algunos programas de uso común en la plataforma.

Ya no más “brechas digitales”

Tras el éxito de esta inauguración, los promotores de la escuela vuelven a casa, pero no sin saber que este proyecto seguirá vivo, gracias a la empresa Visual de La Paz, especialista en Macintosh, que se ha ofrecido para hacer revisiones periódicas a los equipos que ahora están destinados a niños de no más de seis años, en tan sólo unos minutos y ratón en mano, dibujaban y pintaban sin tener realmente conciencia de que la tecnología, y con ella la educación y la información, había llegado a su pequeño y limitado mundo.