Se piensa que este equipo es uno de los 50 ordenadores Apple I que existen en estos momentos y ha sido ganado por un coleccionista privado llamado Marco Boglione.

Junto con el Apple I, Boglione se ha llevado una carta firmada personalmente por Steve Jobs, factura original de venta (tuvo un valor de 741.66 dólares), un adaptador de cassette y su tarjeta de interfaz opcional y tanto el manual de instrucciones original, como el resto de los elementos con lo que se entregaba el equipo originalmente.

Hasta la casa de subastas se ha acercado incluso hasta Wozniak que ha firmado el ejemplar y ha tenido palabras de alabanza para esta máquina, a la que ha calificado como un importantísimo paso que expandió la fórmula de la computación personal para que todo el mundo la viese.

De este modelo solo se comercializaron unas 200 unidades, todas ellas fabricadas de forma artesanal entre 1967 y 1977, como curiosidad se trata de un modelo 8 Kb de memoria RAM.