Nuevos datos de Juniper Research indican que el Apple Watch se ha cobrado el 52% de las ventas globales de smartwatches en 2015, a pesar a haber sido lanzado a finales de abril. Su popularidad ha eclipsado a sus rivales más directos, con Android Wear acaparando menos del 10% de las ventas registradas.

De acuerdo con la consultora, el Samsung Gear S2 basado en Tizen no ha alcanzado los fuertes volúmenes de ventas previstos desde su lanzamiento en noviembre a pesar de ser bien recibido. Aparte del Apple Watch, la mayoría de las ventas de smartwatches actualmente provienen de dispositivos más baratos y más simples de fabricantes más pequeños, como los de Razer, este último con su recientemente anunciado Nabu Watch.

La investigación sostiene que, si bien muchos vendedores de smartwatches han producido gamas de relojes, lo que permite la personalización y segmentación de precios, no se han producido grandes avances que hayan revolucionado la categoría. “El smartwatch es ahora una categoría de producto a la espera de un mercado", señala el investigador James Moar. “Los nuevos dispositivos han ofrecido diseños más atractivos y diferentes funciones, pero no presentan grandes cambios en las capacidades del dispositivo o en el uso. Con unas funciones definidas, corresponde ahora a los consumidores decidir si quieren adquirir smartwatches”.

El estudio señala que el ecosistema de los smartwatches está creciendo rápidamente, con empresas de software emergentes dedicadas a abastecerlo de juegos y aplicaciones basadas en la productividad. Mientras que su precio sigue siendo elevado, las ofertas de financiación con los minoristas serán una parte clave en la mitigación de este problema.