Los relojes compatibles con smartphones, como el Pebble comienzan a aparecer y hay miles de rumores sobre que Apple está preparando un reloj inteligente para finales de este año. El llamado iWatch podría sincronizarse con el iPhone. Y también se espera que lleguen este año las gafas inteligentes que Google ya está probando públicamente.

Por el momento, los deportes y las actividades móviles se llevan la mayor parte del pastel (61%) de las tecnologías para llevar puestas de hoy en día. Los rastreadores de actividad inteligente de compañías como Fitbit y Nike ya están disponibles y los equipos cada vez más de moda pueden llegar a ser muy populares entre muchos clientes. “El furor hacia la ropa inteligente, especialmente relojes y gafas es sorprendente”, asegura Josh Flood, analista de ABI Research.

Ambas tecnologías están estimulando la demanda y algunas de gafas bluetoothlas aplicaciones para los equipos están bastante inspiradas, asegura.

“Los relojes de cristal curvado de Apple podrían llegar a ser una revelación para este mercado”, asegura Flood. “La gran cuestión es si el reloj digital funcionará simplemente como un elemento complementario de los smartphones e iPhones o como un producto por separado, con otras funcionalidades, como seguimiento de personas o vigilante sanitario”.

Además, los relojes inteligentes introducen nuevos usos a un artículo que la mayoría de la gente tenemos y compramos habitualmente. Y, en el futuro, puede que los relojes incluyan este tipo de funciones para sus nuevos modelos.

Es más, entre las capacidades que podrían integrarse en el futuro en los relojes inteligentes destaca el control de sistemas de  automatización de casas de forma remota. Con una rápida sacudida de muñeca se podrían encender o apagar las luces de la sala. Esta sería una opción muy interesante.