La primera audiencia del tribunal para la disputa entre Epic Games y Apple tuvo lugar el lunes en forma de una llamada pública de Zoom (The Verge).

El propósito de esta primera audiencia era decidir si el estatus de desarrollador de Epic de Apple debía mantenerse legalmente durante el curso de la acción legal, minimizando así la interrupción de partes del negocio de Epic.

Apple había dicho que le quitaría a Epic el estatus de desarrollador de iOS y macOS si Epic no eliminaba la opción de pago directo de la aplicación Fortnite. Es esa opción de pago la que llevó a Apple a eliminar Fortnite de la App Store ya que viola las reglas de Apple.

La Jueza Yvonne González Rogers no tomó una decisión definitiva, pero sugirió que su inminente decisión mantendría a Fortnite prohibida en la App Store pero buscaría proteger el motor irreal de Epic.

Afirmó: "No me inclino a conceder un alivio con respecto a los juegos, pero me inclino a conceder un alivio con respecto a Unreal Engine".

Mientras reconocía la agresión de Epic al provocar la acción de Apple, evidenciada con el video viral que se había alineado falsificando el famoso anuncio de Apple de 1984, la Juez Rogers comentó que el movimiento de Apple para bloquear el uso del Unreal Engine "me hace parecer una represalia, y no veo ningún daño en que Apple te impida no impactar el Unreal Engine en esa plataforma".

Puede ser que la acción que se le permita a Apple se restrinja a la eliminación de Fortnite, la aplicación ofensiva.

Resumiendo la difícil posición en la que se encuentra para decidir qué lado debe considerarse correcto, el juez Rogers añadió: "Esto no es algo que sea un golpe para Apple o para Epic Games".

Microsoft ha intervenido en los últimos días diciendo que sus juegos, como Forza Street, sufrirían si la compañía no pudiera acceder a la tecnología de Unreal Engine de Epic. Muchos juegos funcionan con el motor, que Epic pone a disposición a través de un SDK.

Artículo original publicado en Macworld UK.