¿Qué es Spaces?

Simple y llanamente, Spaces es la forma que tiene Apple para referirse a la característica de escritorios virtuales. Un escritorio virtual actúa como si se tratase de un segundo monitor imaginario en el que se pueden situar una serie de ventanas entre varios escritorios virtuales. Puedes cambiar entre ellos, como si realmente girases tu cabeza para mirar a la imagen mostrada por un monitor adicional conectado a tu Mac.

Al igual que sucede cuando se utilizan múltiples monitores, la ventaja de los escritorios virtuales es que puedes organizar diferentes aplicaciones y las ventanas mostradas en un momento determinado sin tener que cerrar otras o minimizarlas en el Dock. Puedes tener docenas de ventanas abiertas, sin la distracción que supondría el ver unas encima de otras. Por supuesto, los escritorios virtuales son mucho más económicos que la compra de múltiples monitores (lo que de todas formas tampoco supondría una opción válida para quienes estuviesen utilizando su MacBook o MacBook Pro en una cafetería o librería).

Por ejemplo, si eres un estudiante de bellas artes, puede que estés en la biblioteca del centro con tu MacBook trabajando en un proyecto en el que debas tener abiertas múltiples ventanas de Photoshop, Illustrator, Word y Quark. También es posible que tengas abierto iChat y Mail. Si llevas encima tus auriculares, entonces probablemente también estés utilizando iTunes. Todo ello supone una buena cantidad de ventanas abiertas en la pequeña pantalla de 13,3 pulgadas del MacBook. Con Spaces podrás reunir todas las ventanas que estén relacionadas con el proyecto en un mismo escritorio virtual (o espacio), y tener otro de estos espacios para las ventanas correspondientes a iTunes, iChat y el correo. También puedes crear diferentes espacios para cada proyecto, quizá reuniendo todas las ventanas de Photoshop y de Illustrator mientras que mantienes las de Quark y Word en otro espacio diferente.

Todos los espacios tendrán la misma resolución o tamaño de pantalla, dado que estos valores estarán determinados por los ajustes del monitor de tu ordenador. Si cambias la resolución de pantalla de tu ordenador también lo hará la de cada espacio.

Navegar entre espacios

El diseño realizado por Apple en la característica Spaces hace que resulte muy sencillo cambiar entre cada uno de estos espacios. Sólo tendrás que pulsar la tecla F8 (una tecla activa que podrás configurar en las Preferencias del Sistema, en el caso de que quieras utilizar F8 para otra tarea) para ver un mapa virtual de los diferentes espacios y seleccionar a continuación con el ratón el que quieras activar (de hecho resulta bastante similar al funcionamiento de Exposé). También puedes pulsar las teclas Comando/Apple y una de las cuatro teclas de dirección. Así podrás cambiar al espacio que se encuentre a continuación del que estés utilizando en ese momento. Las teclas de dirección se corresponderán al mapa virtual de espacios que hayas creado. Cuando pulses la tecla F8 también podrás arrastrar cada espacio para reconfigurar el mapa virtual.

No sólo podrás reorganizar los espacios al mismo tiempo que accedas a este mapa virtual, también podrás arrastrar ventanas de un espacio a otro. En el anterior ejemplo, podrías arrastrar una ventana de Photoshop al mismo espacio ocupado por el documento de Quark. De ese modo, podrás comprobar el aspecto de la imagen sobre la que estás trabajando al utilizarla junto con el resto de elementos de la página. Esto también refleja otro aspecto: los espacios están más pensados para reorganizar ventanas frente a organizar aplicaciones; una aplicación puede tener múltiples ventanas en espacios diferentes. Por tanto, no resulta sorprendente que la sencillez de interacción entre espacios sea una área en la que Apple haya aplicado unas buenas dosis de diseño a la hora de definir la usabilidad de su solución de escritorios virtuales.

¿Qué ocurre con el Finder, el Dock, Exposé y el cambio entre aplicaciones?

A la hora de diseñar Spaces, Apple ha tenido que tomar una serie de decisiones sobre el modo en el que interactuarían con los escritorios virtuales el resto de características estándar del sistema operativo. La primera de dichas características es el Dock. Apple podría haber elegido mostrar el Dock en sólo un espacio (del modo en que ocurre por ejemplo cuando se utilizan múltiples monitores reales). También podría haber optado por añadir el dock en cada espacio, mostrando en este caso sólo las aplicaciones que se estuviesen ejecutando en dicho espacio. No se ha optado por ninguna de las dos alternativas. En vez de ello, Apple ha decidido que el Dock se muestre de una forma consistente en cada espacio, lo que significa que tendrá el mismo aspecto y contenido en cada uno de ellos, mostrando todas las aplicaciones que se estén ejecutando sin importar qué espacio esté activo en ese momento.

Cuando selecciones una aplicación, ya sea desde el Dock o utilizando la combinación de teclas definida para ello (Comando/Apple-Tabulador), cuya ventana activa esté en un espacio diferente al que se esté utilizando en ese momento, el sistema operativo cambiará automáticamente al espacio que contenga dicha ventana. Lo que no está muy claro es el modo en el que Leopard determinará cuál es la ventana activa para una aplicación que disponga de múltiples ventanas repartidas por diferentes espacios. Parece lógico que sea la ventana que se haya utilizado más recientemente, del mismo modo que el cambio de aplicaciones siempre muestra la aplicación que se ha utilizado más recientemente a continuación de la que esté activa en ese momento. Pero para saber cómo quedarán finalmente este tipo de detalles tendremos que esperar a que Jobs y compañía ofrezcan más información al respecto.

Exposé también estará muy integrado con Spaces. Esto significa que podrás ver todas las ventanas de todos los espacios mediante la característica Exposé, ofreciendo de este modo una vía sencilla para ubicar y cambiar a una ventana determinada de entre todas las disponibles en los diferentes espacios.

También parece que el Finder, o más precisamente los elementos del escritorio del Finder (en oposición a las ventanas del Finder) se verán de forma consistente entre los diferentes espacios. Esto tiene sentido, porque por lo general se sitúan sobre el escritorio aquellos elementos a los que se quiere tener un acceso directo. También proporciona un acceso sencillo a todos los discos duros, volúmenes compartidos y discos ópticos montados (asumiendo que el Finder esté configurado para mostrarlos).

Configurando Espacios

Spaces podrá configurarse mediante las Preferencias del Sistema. Es probable que dicha característica sea accesible desde el mismo panel que ahora se encarga de mostrar los ajustes para Dashboard y Exposé. Por omisión estarán disponibles cuatro espacios, y si bien los usuarios podrán definir más espacio aún no está clara cuál será la cantidad máxima (algunos usuarios han sugerido que dicha cantidad estará limitada a nueve). Lo cierto es que si bien resulta técnicamente posible tener más de nueve espacios simultáneamente, esto seguramente limitaría la sencillez de uso.

También parece que Spaces soporta la capacidad de vincular las aplicaciones a un espacio concreto. Esto significa que puedes definir que una aplicación se abra (junto con sus ventanas) en un espacio determinado. Si no se desea este tipo de comportamiento entonces lo más probable es que las nuevas ventanas se abran en el espacio que esté activo en ese momento.

¿Quién se beneficiará de Spaces?

Los usuarios avanzados y cualquiera que trabaje en proyectos de envergadura obtendrá ventajas del uso de esta característica. Una de las limitaciones de las soluciones de escritorios virtuales disponibles hasta ahora ha sido la sencillez de uso a la hora de encontrar una ventan