Esta mujer que vive en la ciudad de San Francisco, ha tenido dos iPhone distintos en menos de 6 meses y en ambos casos, Apple no le permitió hacer uso de la garantía de los mismos pues los sensores de humedad de ambos terminales se activaron sin motivo aparente. Ella argumenta que ninguno de los 2 terminales estuvieron expuestos a la humedad o al agua, por lo que el malfuncionamiento de dichos sensores han revocado la garantía de sus iPhone.

En la demanda se indica que Apple ha cometido una incorrecta aplicación de la exclusión por daño por agua y que ello es realizado por Apple para excluir a los iPhone defectuosos de reparaciones que corresponden a la propia compañía.

También indica que los sensores son demasiado sensibles y que muchos usuarios del iPhone podrían experimentar lo mismo y como siempre, Apple “no se haría responsable”.