En la noticia se indica que Apple ha patentado, a falta de la aprobación de las autoridades pertinentes, un sistema de detección biométrico para el iPhone.

La patente recibe el número 20100113950 y describe, mediante la integración de sensores de pulso en la carcasa, que con este sistema podría reconocer al usuario que está utilizando el terminal móvil.

Para conseguir la identificación del usuario, se aprovecha de que cada persona tiene unas características cardíacas propias, que incluso podría utilizarse para sustituir al uso de contraseñas.